
Un llamado a defender la dignidad humana y proteger toda vida, especialmente la de los pobres y los más vulnerables.
Respeta la vida todos los días, de todas las maneras posibles
Monday, October 19, 2026
*Tony Magliano
En medio de nuestros días, a menudo tan ocupados, con las tareas que debemos realizar, las cuentas que tenemos que pagar y los problemas que nos afectan a nosotros y a nuestros seres queridos, es fácil olvidarnos de las dificultades que enfrentan nuestros prójimos, especialmente aquellos que permanecen fuera de nuestra vista y de nuestros pensamientos.
Pero procuremos que esto no suceda. A los ojos de quienes ostentan el poder político y económico, los pobres y los vulnerables son invisibles y sus voces son silenciadas. Por eso, debemos hacer visible su presencia y amplificar sus voces.
El fallecido sobreviviente del Holocausto Elie Wiesel, en su inspirador discurso de aceptación del Premio Nobel de la Paz, afirmó: «Juré no permanecer jamás en silencio cuando y dondequiera que los seres humanos sufran y sean humillados. Siempre debemos tomar partido. La neutralidad ayuda al opresor, nunca a la víctima. El silencio alienta al verdugo, nunca al atormentado. A veces debemos intervenir. Cuando las vidas humanas están en peligro, cuando la dignidad humana está amenazada, las fronteras nacionales y las susceptibilidades pierden toda relevancia».
Cada vida humana importa. Ningún grupo de personas ni ninguna cuestión relacionada con la defensa de la vida carece de importancia. Todas importan. ¡No debemos jerarquizarlas, sino vincularlas! Y recordemos que una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil. Por eso, asegurémonos de que ningún eslabón de la cadena de la vida sea débil.
Lo más sensato es orar y trabajar con todas nuestras fuerzas para abordar todas las cuestiones relacionadas con la vida. Esta preocupación constante por toda vida humana hace que nuestra postura sea más lógica y sólida, y nos sitúa en el terreno de mayor firmeza moral.
En su poderosa encíclica Evangelium Vitae («El Evangelio de la vida»), el papa san Juan Pablo II es muy claro al respecto. Escribió: «Como discípulos de Jesús, estamos llamados a hacernos prójimos de cada hombre (cf. Lc 10, 29-37), teniendo una preferencia especial por el más pobre, el más solo, el más necesitado. Es precisamente ayudando al hambriento, al sediento, al extranjero, al desnudo, al enfermo, al encarcelado —como también al niño aún no nacido, al anciano que sufre o está cercano a la muerte— como tenemos la posibilidad de servir a Jesús».
«Cuando se trata de la vida, el servicio de la caridad debe ser profundamente coherente. No puede tolerar unilateralismos ni discriminaciones, porque la vida humana es sagrada e inviolable en todas sus fases y situaciones; es un bien indivisible. Por tanto, se trata de hacerse cargo de toda la vida y de la vida de todos».
Lamentablemente, dado que muy pocos políticos están comprometidos con el cuidado de toda vida humana y de todas las personas, nuestra difícil tarea moral consiste en determinar quién tiene mayores posibilidades de hacer el mayor bien al mayor número de personas, especialmente a los pobres y vulnerables, y de causar el menor daño.
El voto basado en un solo tema presenta graves deficiencias y no representa la postura católica. Por el contrario, los católicos estamos llamados a considerar el panorama completo, es decir, todas las cuestiones relacionadas con la defensa de la vida.
En palabras de los obispos católicos de Estados Unidos: «Como católicos, no votamos basándonos en una sola cuestión. La posición de un candidato sobre un solo tema no es suficiente para garantizar el apoyo de un votante».
No solo los niños por nacer, no solo los pobres, no solo quienes padecen hambre, no solo las personas sin hogar, no solo quienes sufren las consecuencias de la guerra, no solo los inmigrantes indocumentados, no solo quienes carecen de seguro médico, no solo los condenados a muerte, no solo el medioambiente ni solo las generaciones futuras, sino todos ellos merecen nuestra atención y nuestro cuidado.
¡La vida y la dignidad de todas las personas deben ser plenamente protegidas y respetadas!

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