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Feature News | Thursday, February 19, 2026

'Debemos estar unidos, no divididos'

Jesuitas y Católicos de Miami se solidarizan con los inmigrantes

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MIAMI | “Mis padres son inmigrantes y ambos están detenidos. Uno está en Arizona y el otro en La Florida”, dijo Jésica Pérez, de 18 años.

“Realmente extraño a mi mamá y a mi papá”, dijo, entre sollozos, la estudiante de escuela secundaria y miembro del Centro Guatemalteco-Maya en Lake Worth, Florida, que no ve a su padre hace seis meses, y a su madre hace tres.

No estar con sus padres “es muy duro para mí”, dijo Jésica, y añadió que su hermana de 20 años es quien ahora se ocupa de ella. “Su sueño era ir a la universidad y ya no puede hacerlo”, indicó.

“Vinieron aquí en busca de una vida mejor y ya no están aquí”, dijo Jésica sobre sus padres. “Yo digo que debemos estar unidos, no divididos”, agregó la joven frente a la corte de inmigración, en el centro de Miami, donde se reunieron decenas de representantes de diferentes organizaciones católicas para rezar y solidarizarse con los inmigrantes que están sufriendo por las actuales políticas de cumplimiento de las leyes de inmigración.

El sacerdote jesuita Rafael García, de origen cubano, de El Paso Texas, celebra la Misa en solidaridad con los migrantes el 28 de enero de 2026, en la iglesia Gesu, en el centro de Miami. La Misa fue concelebrada por sacerdotes arquidiocesanos y jesuitas que llegaron a Miami junto a delegados de La Red Jesuita de Migración de Estados Unidos y Canadá para su reunión anual.

Fotógrafo: ROCIO GRANADOS | LVC

El sacerdote jesuita Rafael García, de origen cubano, de El Paso Texas, celebra la Misa en solidaridad con los migrantes el 28 de enero de 2026, en la iglesia Gesu, en el centro de Miami. La Misa fue concelebrada por sacerdotes arquidiocesanos y jesuitas que llegaron a Miami junto a delegados de La Red Jesuita de Migración de Estados Unidos y Canadá para su reunión anual.

El evento empezó con una Misa celebrada en la iglesia Gesu, seguida de una procesión por las calles del centro de Miami hacia la corte de inmigración cercana. Los participantes, representantes de ministerios católicos, feligreses de diferentes parroquias de la Arquidiócesis de Miami, representantes del Centro Guatemalteco-Maya y del Proyecto Dorothea, y estudiantes de escuelas católicas de Miami como el Colegio Jesuita de Belén, Carrollton School of the Sacred Heart, Christopher Columbus High School, Immaculata-La Salle High School y Msgr. Edward Pace High School, en Miami Gardens, portaron carteles que decían, en inglés y en español” “No están solos” y “Los refugiados y los inmigrantes son bienvenidos aquí”.

La Misa y procesión en solidaridad con los migrantes fue organizada por el Instituto Pedro Arrupe en Miami, Catholic Legal Services de Miami, la Universidad Barry en Miami Shores y la iglesia Gesu. También participaron delegados de instituciones jesuitas de Estados Unidos, Canadá y América Latina, que llegaron a Miami para su reunión anual del 26 al 30 de enero.

“No podemos permanecer en silencio mientras somos testigos de las injusticias que nos rodean”, dijo el sacerdote jesuita Brian Strassburger, director de Del Camino Jesuit Border Ministries, en la frontera de Estados Unidos con México, en Brownsville, Texas, y miembro de La Red Jesuita de Migración, al iniciar el servicio de oración frente a la corte.

Estudiantes del colegio de Belén, desde la izquierda, Giuseppe Samararo, Gabriel Llamas y Diego Pérez, junto con estudiantes de otras escuelas católicas de Miami participan de la Misa y Procesión en solidaridad con los inmigrantes desde la Iglesia Gesu, en el centro de Miami, a la cercana corte de inmigración, el 28 de enero de 2026.

Fotógrafo: ROCIO GRANADOS | LVC

Estudiantes del colegio de Belén, desde la izquierda, Giuseppe Samararo, Gabriel Llamas y Diego Pérez, junto con estudiantes de otras escuelas católicas de Miami participan de la Misa y Procesión en solidaridad con los inmigrantes desde la Iglesia Gesu, en el centro de Miami, a la cercana corte de inmigración, el 28 de enero de 2026.

El P. Strassburger señaló que “la corte está destinada a ser un lugar de justicia. En cambio, se ha convertido en una fachada” para detener a las personas que acuden para hacer lo correcto, “y luego ven cómo se desestiman sus casos” y son detenidos. “No están solos en esto”, manifestó el sacerdote.

“Hermanos y hermanas, todos estamos experimentando el impacto devastador de las políticas de inmigración inhumanas en los miembros de nuestra comunidad, amigos y familiares, incluida la pérdida de vidas”, dijo el P. Strassburger mientras recordaba la muerte de Renee Good y Alex Pretti, dos ciudadanos estadounidenses asesinados por agentes federales en Minneapolis en enero.

También recordó que el año pasado 32 migrantes fallecieron en centros de detención en el país, y otras seis personas fallecieron en las primeras dos semanas de este año.


EL TRAUMA DE LA DETENCIÓN

Entre rezos y cantos y bajo la lluvia, varios asistentes compartieron historias de inmigrantes detenidos.

El P. Strassburger compartió la historia de un inmigrante venezolano que, huyendo de la violencia política y la opresión en su país, llegó buscando asilo en  Estados Unidos.

El año pasado, en su visita de control con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, ICE, fue detenido por tener tatuajes.

“Isis no es miembro de ninguna pandilla. Es un exseminarista que solía organizar un rosario diario en el refugio donde lo conocí”, dijo el P. Strassburger.

Cansado de ver cómo se aplazaban sus citas en la corte de inmigración, “suplicó que se desestimara su caso de asilo y que se le permitiera regresar al país del que había huido”, contó el sacerdote.

Miembros de La Red Jesuita de Migración participan en la procesión por el centro de Miami hasta la corte de inmigración en solidaridad con los migrantes, el 28 de enero de 2026. El evento empezó con una Misa en la iglesia Gesu cercana. Desde la izquierda, Jorge Palacios, Luis Fernando Gómez, Harrison Hanvey y Natalia Salazar.

Fotógrafo: ROCIO GRANADOS | LVC

Miembros de La Red Jesuita de Migración participan en la procesión por el centro de Miami hasta la corte de inmigración en solidaridad con los migrantes, el 28 de enero de 2026. El evento empezó con una Misa en la iglesia Gesu cercana. Desde la izquierda, Jorge Palacios, Luis Fernando Gómez, Harrison Hanvey y Natalia Salazar.

La semana pasada, tras nueve meses de detención, fue deportado a Venezuela. “Puedo decir que está marcado de por vida por el trauma de su detención, y está haciendo planes para huir del país de nuevo, porque no se siente más seguro que cuando se marchó”, dijo el sacerdote. Agregó que este caso “es un ejemplo del devastador costo humano de un programa de deportaciones masivas. Nuestra fe nos llama a acoger al extranjero, no a criminalizarlo, detenerlo y deportarlo”, dijo el P. Strassburger.


MOSTRAR SOLIDARIDAD

“Como muchos inmigrantes, mi familia vino aquí en busca de una vida mejor”, dijo Kadavon Makary, hija de inmigrantes egipcios.

“Vivimos en una época en la que el sueño americano se está convirtiendo en una pesadilla para muchos. Los seres humanos en esta supuesta tierra de libertad se enfrentan a la deshumanización, las acusaciones falsas, la tortura, el secuestro, la ejecución y el cautiverio” agregó.

Makary dijo que esto ha afectado profundamente a su comunidad. “Trabajadores negros y morenos son secuestrados a plena luz del día en plazas a las que solía ir de pequeña. Mis amigos, asustados por la posibilidad de ser separados repentinamente de sus padres, y estudiantes internacionales ansiosos por viajar y preocupados por no poder terminar sus estudios. Reconozco que, si las circunstancias fueran diferentes, esa podría ser yo”, indicó.

“Debemos mostrar solidaridad en lugar de ser solo espectadores. Todos podemos contribuir a poner fin al sufrimiento. En lugar de sentirnos impotentes, aturdidos, asustados o divididos. Debemos recordar que hay poder cuando nos unimos, alzamos la voz, nos manifestamos y tomamos medidas contra esta inhumanidad”, dijo Makary.


El P. Frank O’Loughlin, del Centro Guatemalteco-Maya en Lake Worth, Florida participa en la procesión desde la Iglesia Gesu en el centro de Miami, a la corte de inmigración cercana, en solidaridad con los inmigrantes, el 28 de enero de 2026.

Fotógrafo: ROCIO GRANADOS | LVC

El P. Frank O’Loughlin, del Centro Guatemalteco-Maya en Lake Worth, Florida participa en la procesión desde la Iglesia Gesu en el centro de Miami, a la corte de inmigración cercana, en solidaridad con los inmigrantes, el 28 de enero de 2026.


LA VERDADERA HUMANIDAD DE LOS MIGRANTES

A principios de este año, Manolo Portuondo, estudiante del Colegio Jesuita de Belén, visitó la frontera entre Estados Unidos y México a través de la Iniciativa Kino para la Frontera. Mientras estaba en el refugio donde ayudaba a cuidar a los migrantes en dificultades, conoció a dos hermanos mexicanos de 18 y 22 años, casi de su misma edad.

“Aprendí mucho de ellos. Personas con una infancia difícil y muchas dificultades. También conocí sus esperanzas y sueños para el futuro. Donna anhelaba recibir una educación aquí, en este estado, y David estaba comprometido a ayudar a su hermana menor a alcanzar su sueño”, dijo Manolo.

Como muchas historias de migrantes, Donna y David no tuvieron un final feliz, debido a la desinformación que difunden los cárteles mexicanos. Se aprovecharon de las esperanzas y sueños de ellos y de otras tantas personas. Los estafaron para que compraran billetes solo de ida a Estados Unidos haciéndoles creer una realidad falsa.

“Hoy, estoy aquí con un corazón y una mente diferente. Ahora veo a estas personas que han pasado por tantas cosas como personas que merecen un trato humano, y no me cabe duda de que conocerlas ha cambiado mi corazón, permitiéndome comprender verdaderamente la humanidad que hay detrás del viaje de los migrantes”, agregó Manolo.

Al finalizar los testimonios, estudiantes de la universidad Barry y de las escuelas secundarias católicas continuaron con peticiones, rezos y cantos en español, inglés y creole, y se ofrecieron rosas por los fallecidos en los centros de detención.

Se pidió a los presentes continuar con los esfuerzos de solidaridad con los migrantes, por medio de varias iniciativas como el Compromiso Cabrini.


LA RED JESUITA DE MIGRACIÓN SE REÚNE EN MIAMI

MIAMI | La Red Jesuita de Migración de Estados Unidos y Canadá se reunió en Miami, del 26 al 30 de enero, para comprender las realidades migratorias actuales y buscar formas de colaboración ante los desafíos que enfrentan los migrantes. Alrededor de 30 delegados de 25 instituciones jesuitas de Canadá, Colombia, Texas, California, Nueva York, Chicago, Luisiana, Wisconsin, Washington D.C. y Miami participaron en el evento.

Este año se trató de conocer mejor la realidad de los migrantes en Miami y sus alrededores, para lo cual visitaron organizaciones que prestan servicios a los inmigrantes, como el Gesu Hope Center, la misión Notre Dame d’Haiti, que concentra a la comunidad católica haitiana de Miami, y donde se reunieron con el Arzobispo de Miami, Thomas Wenski.

También se reunieron con representantes de los Servicios Legales Católicos de la Arquidiócesisde Miami, WeCount! y la Coalición de Trabajadores agrícolas de Immokalee, en Homestead.

Parte del encuentro fue la participación de los delegados en la Misa y procesión en solidaridad con los migrantes, que se realizó el 28 de enero en el centro de Miami. La Misa fue celebrada por el sacerdote jesuita Rafael García, de origen cubano, de El Paso, Texas, y concelebrada por sacerdotes jesuitas y arquidiocesanos en la iglesia Gesu.

“En este momento es importante que tomemos acción, empezando con la Eucaristía y una procesión a la corte de inmigración, para recordar que los inmigrantes están sufriendo no por la justicia, sino por la injusticia del sistema actual”, dijo el P. Strassburger, integrante de la red.

“Recordamos que muchos migrantes han venido aquí buscando seguridad, oportunidades para su familia, y en este momento están viviendo en un ambiente de miedo y temor, y lamentamos esto y creemos que eso es injusto. Esto no es el país que queremos ser, y por eso luchamos para crear un mejor mundo”, agregó el sacerdote.

Jorge Palacios, miembro de la Red Jesuita por los Migrantes, canta durante el servicio de oración frente a la corte de inmigración en solidaridad con los migrantes, el 28 de enero de 2026.

Fotógrafo: ROCIO GRANADOS | LVC

Jorge Palacios, miembro de la Red Jesuita por los Migrantes, canta durante el servicio de oración frente a la corte de inmigración en solidaridad con los migrantes, el 28 de enero de 2026.


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