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Feature News | Monday, March 06, 2017

'Una voz inmensa'

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El coro de la escuela secundaria St. Thomas Aquinas canta durante el festival coral que precedió a la Misa celebrada por el Arzobispo Thomas Wenski, el 25 de febrero, en la Catedral St. Mary. Los coros de las escuelas católicas y los coros juveniles parroquiales de los grados 4-12 participaron en el Festival Coral de Voz Mixta y Misa Miami 2017, organizada por la Federación Americana Pueri Cantores.

Fotógrafo: MARLENE QUARONI | FC

El coro de la escuela secundaria St. Thomas Aquinas canta durante el festival coral que precedió a la Misa celebrada por el Arzobispo Thomas Wenski, el 25 de febrero, en la Catedral St. Mary. Los coros de las escuelas católicas y los coros juveniles parroquiales de los grados 4-12 participaron en el Festival Coral de Voz Mixta y Misa Miami 2017, organizada por la Federación Americana Pueri Cantores.

MIAMI | La música tomó formas muy diversas en la Catedral St. Mary, desde los vibrantes acordes de “Ave Verum Corpus” y las intensas armonías de música africana, hasta el chirrido de un mazo de juguete, todo en servicio del culto litúrgico.

La ocasión fue el Festival y Misa Coral de Miami, con la participación de 300 estudiantes de ocho escuelas secundarias católicas del Sur de la Florida. La Misa del 25 de febrero incluyó siglos de herencia musical católica, con 16 piezas que van desde los cantos gregorianos hasta los salmos responsoriales y las canciones africanas tradicionales.

Los estudiantes se encontraban entre unos 3,000 niños y jóvenes que participarán este año en 15 festivales alrededor de los Estados Unidos, como parte de un movimiento llamado Pueri Cantores. El nombre proviene de la tradición latina, en la que la palabra “pueri” significa “niños”.

La organización centenaria busca estimular el interés juvenil por la música eclesiástica y preparar a los jóvenes para el liderazgo como adultos.

El director del festival Lee Gwozdz muestra cómo el diafragma trabaja cuando se canta, usando una Hoferman Mini Sphere, durante el ensayo para el Festival Coral y la Misa de Miami, presentado por la Federación Americana Pueri Cantores.

Fotógrafo: JIM DAVIS | FC

El director del festival Lee Gwozdz muestra cómo el diafragma trabaja cuando se canta, usando una Hoferman Mini Sphere, durante el ensayo para el Festival Coral y la Misa de Miami, presentado por la Federación Americana Pueri Cantores.

Para Lee Gwozdz, director del festival, las razones eran simples y nobles.

“Quiero que experimenten una liturgia hermosa y los tesoros maravillosos de nuestra Iglesia, así como la música contemporánea”, dijo Gwozdz, también presidente de la Federación Americana Pueri Cantores. “Cuando regresen a sus iglesias, pueden continuar la tradición”.

Los cantantes del festival llegaron de las escuelas de All Saints, Cardinal Gibbons y St. Thomas Aquinas, en Fort Lauderdale; la academia de Our Lady of Lourdes y la escuela de la Catedral St. Mary, ambas en Miami, y St. Bonaventure, en Davie. Participaron también dos escuelas de la diócesis de Palm Beach: St. Joan of Arc, de Boca Ratón, y St. Ann, de West Palm Beach.

Esa noche, su público no era sólo de la comunidad, sino que el Arzobispo Thomas Wenski participó como celebrante principal de la Misa. Pero al igual que sus compañeros cantores, Mateo Vaquero-Morea se sentía preparado.

“Me gusta que otras personas canten conmigo; me inspira”, dijo Vaquero-Morea, estudiante de quinto grado en St. Bonaventure. “Y cantar para el Arzobispo es una buena experiencia”.

Varios cantores describieron alegremente el Festival como una “excursión”. Pero no fue un paseo: incluyó seis horas de ensayo con descansos cortos antes del concierto al final de la tarde. Y ya habían ensayado en sus escuelas.

Entre las 16 piezas estaban “Agnus Dei”, de la Missa de Angelis, “With a Voice of Singing”, de Martin Shaw, y “Lift Up Your Heads”, de William Mathias. El programa también tomó prestado un tema africano, una canción tradicional zambiana titulada “Bonse Aba”.

Al igual que sus compañeros cantantes, Amanda Toledo, del noveno grado de la academia de Our Lady of Lourdes, estaba preparada.

“Es divertido, y todo el mundo en la comunidad musical te acepta”, dijo Toledo, que recién comienza en el coro a tiempo completo este año académico, y ya se ha decidido por una carrera musical. “Sí, hay presión para aprender, pero hoy estoy con mis compañeros”.

Durante el ensayo, Gwozdz reforzó su instrucción con una bolsa de juguetes. Para mantener el tiempo, golpeaba un martillo plástico chirriante, y lanzaba una pelota de velcro contra una almohadilla circular mientras explicaba cómo mantener una nota.

Ampliaba y contraía una pequeña esfera de Hoberman para mostrar cómo el diafragma afecta el control de la respiración. Cuando daba golpes con una marioneta de mano, los jóvenes cantaban notas más cortas. Todos los accesorios eran de su propio equipo de Fundamentos del Canto, cuyos derechos de autor ha registrado.

Los estudiantes siguieron a Gwozdz con agilidad mientras les dirigía en sus ritmos. Las jóvenes cantaban en tonos constantes y alcanzaban las notas más altas con facilidad. Los muchachos producían un respaldo resonante e intenso.

Los miembros del coro de la escuela secundaria Cardenal Gibbons cantan antes de la Misa, durante el festival coral que precedió a la Misa celebrada por el Arzobispo Thomas Wenski, el 25 de febrero, en la Catedral St. Mary. Los coros de las escuelas católicas y los coros juveniles parroquiales de los grados 4-12 participaron en el Festival Coral de Voz Mixta y Misa Miami 2017, organizada por la Federación Americana Pueri Cantores.

Fotógrafo: MARLENE QUARONI | FC

Los miembros del coro de la escuela secundaria Cardenal Gibbons cantan antes de la Misa, durante el festival coral que precedió a la Misa celebrada por el Arzobispo Thomas Wenski, el 25 de febrero, en la Catedral St. Mary. Los coros de las escuelas católicas y los coros juveniles parroquiales de los grados 4-12 participaron en el Festival Coral de Voz Mixta y Misa Miami 2017, organizada por la Federación Americana Pueri Cantores.

“Hay que tratar de dar lo mejor”, dijo Gabriella Báez, estudiante de tercer grado en St. Bonaventure. “Es una oportunidad para expresar mi voz”.

Su escuela llevó 42 de los 60 cantantes a la actividad de este año, informó su directora musical, Ysomar Granados.

“Es una gran manera de compartir su fe con la comunidad coral y la Arquidiócesis”, dijo. “Este repertorio es un desafío, y es gratificante conquistarlo”.

A Michael Olbash, coordinador del festival y miembro del consejo de la Federación Americana Pueri Cantores, no le sorprendió la habilidad de los cantantes y su ética de trabajo.

“A los niños les atrae la belleza”, dijo Olbash, director de orquesta en la Arquidiócesis de Boston. “Ellos comprenden las cosas auténticas, y mayores que ellos mismos. Saben cómo pasar un buen rato, pero cuando es el momento de trabajar, quieren hacer las cosas bien para el Señor”.

Gwozdz separó a los cantantes en secciones �sopranos, altos, tenores, bajos� mezclándolos más allá de las identidades de sus escuelas. Para Jonathan Franzese, de St. Thomas Aquinas, ésa fue una de las mejores partes.

“Así se puede apreciar las diferentes personas y hacer amistades”, dijo Franzese, estudiante del primer año de secundaria. “Competimos con la escuela secundaria de Gibbons, pero tengo amistades allí”.

Durante un receso, Gwozdz elogió al coro en conjunto y a los instructores de las escuelas. “Son maravillosos, de los mejores que he dirigido en mucho tiempo. En estas diócesis hay directores talentosos”.

Wanda Drozdovitch, instructora de música en St. Thomas Aquinas, reciprocó el elogio. “Ésta es una oportunidad maravillosa para exponer a nuestros estudiantes a la música coral. Ellos dicen que es increíble ser parte de una voz inmensa”.

Pueri Cantores intensifica el espíritu del grupo cada cinco años, cuando el movimiento mundial celebra una reunión internacional en Roma. Su intención es reforzar el poder unificador de la música, dijo Jan Schmidt, quien dirige la federación estadounidense.

“Están al lado de coros de Ruanda, Letonia, Polonia”, dijo Schmidt, “y comprenden inmediatamente la necesidad de una música universal”.

El último de esos viajes fue a finales de diciembre de 2015 y principios de enero de 2016, cuando jóvenes del Sur de La Florida se unieron a más de 5,000 compañeros coristas en Roma para el 40� congreso internacional de Pueri Cantores. Entre los acontecimientos hubo una Misa papal en la Basílica de San Pedro, un recuerdo que, para muchos de los jóvenes, durará toda la vida.

El Papa Francisco estuvo presente en un ensayo en la Sala Nervi, un auditorio próximo a la Basílica de San Pedro. Isabella López, de St. Bonaventure, extendió su mano mientras el Papa entraba en la multitud para saludarlos.

“Pude tocarlo”, dijo con una gran sonrisa. “Me sentí muy feliz”.

Desde la izquierda: Alexander Navarro, de 9 años; Maggie Vivot, de 10 años; y Mateo Vaquero, de 10 años, del coro de la parroquia St. Bonaventure, cantan durante la Misa celebrada por el Arzobispo Thomas Wenski, el 25 de febrero en la Catedral St. Mary. Los coros de las escuelas católicas y los coros juveniles parroquiales de los grados 4-12 participaron en el Festival Coral de Voz Mixta y Misa Miami 2017, organizado por la Federación Americana Pueri Cantores.

Fotógrafo: MARLENE QUARONI | FC

Desde la izquierda: Alexander Navarro, de 9 años; Maggie Vivot, de 10 años; y Mateo Vaquero, de 10 años, del coro de la parroquia St. Bonaventure, cantan durante la Misa celebrada por el Arzobispo Thomas Wenski, el 25 de febrero en la Catedral St. Mary. Los coros de las escuelas católicas y los coros juveniles parroquiales de los grados 4-12 participaron en el Festival Coral de Voz Mixta y Misa Miami 2017, organizado por la Federación Americana Pueri Cantores.



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