By Marlene Quaroni - Florida Catholic
Photography: MARLENE QUARONI | FC
MIAMI | Inmigrantes y sus descendientes, vestidos con trajes típicos de sus países de origen, llenaron la catedral St. Mary, el domingo 04 de enero, el Día de la Epifanía, para la Misa arquidiocesana anual que dio inicio a la Semana Nacional de la Migración.
Entre los presentes estaba Joanna Cieslak, vestida con un traje típico polaco sentada junto a Oby Okany, quien vestía un traje nigeriano."Esta Misa nos une como Católicos", dijo Cieslak, recordando el tema de la celebración de la Semana de la Migración 2015, "Para Dios somos una sola familia".
El esposo de Cieslak, Michael, vino a los Estados Unidos en 1985, como estudiante y se quedó a vivir en el Sur de La Florida.
"No vi ningún futuro para mí en Polonia, que aún ahora se encuentra bajo el control soviético", dijo.
Cieslak, un ingeniero mecánico, conoció a Joanna durante una visita a Polonia en 1997. Se casaron en 1999, en Polonia y regresaron al Sur de La Florida para comenzar su familia, que la conforman, Michael Jr. de 15 años y Alexandra de 10 años.
Ambos niños hablan y escriben con fluidez polaco y han visitado Polonia. Aunque los niños son estadounidenses, Alexandra dijo que cuando le preguntan cómo se llama, ella explica su origen étnico de esta manera: "Les digo a los niños de mi escuela que soy polaca y me siento orgullosa de serlo".
Fotógrafo: MARLENE QUARONI | FC
Oby Okany de Nigeria y Joanna Cieslak de Polonia rezan durante la Misa anual que celebra la diversidad cultural en la Arquidiócesis.
Participaron en la Misa filipinos, jamaiquinos, trinitarios, coreanos, vietnamitas, brasileños, indios, chinos, haitianos, húngaros y de otras nacionalidades, con historias similares a la de la familia Cieslak.
La Arquidiócesis de Miami ha establecido varias parroquias donde se celebra la Misa en los idiomas de los diversos apostolados étnicos. La familia Cieslak asiste a la Misión Our Lady of Czestochowa, en Pompano Beach, donde se da la Misa en polaco.
Y continuando con el tema de la Misa, Annette Decio leyó Efesios, en creole y Lan Nguyen leyó Isaías, en vietnamita. El diácono Alex Lam, quien habla chino, leyó el Evangelio según Mateo, sobre la visita de los Reyes Magos al niño Jesús recién nacido.
Coros coreanos, haitianos, chinos y filipinos cantaron en sus idiomas. El Arzobispo pidió a los asistentes a la Misa que recen el Padre Nuestro en su lengua materna.
"Vayan por todo el mundo y proclamen la buena nueva", dijo. "Los Católicos, es decir, la Iglesia universal, habla todos los idiomas de la humanidad".
El arzobispo llamó a Jesucristo, “el Migrante de los Migrantes", quien emigró desde el cielo y se convirtió en uno de nosotros. Dijo que la cultura de la acogida y la solidaridad es la contribución que la Iglesia quiere hacer en este mundo frágil de paz y promesas rotas, un mundo en el cual, el movimiento de las personas es una realidad que afecta a todos, a menudo en forma dramática.
“Como dijo el Papa Francisco, en su mensaje por la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado, la Iglesia abre sus brazos para acoger a todos los pueblos, sin discriminaciones y sin límites, y para anunciar a todos que Dios es amor”, dijo el arzobispo Wenski.
El arzobispo se desempeñó como presidente de la Red de Servicios Católicos Legales de Inmigración de 1998 al 2001 y fue presidente del Comité sobre Migración del 2001 al 2004 de la Conferencia de Obispos Católicos Estadounidenses.
En su homilía, también renovó su llamado y la de los obispos por una reforma migratoria justa y amplia.
"Seguimos insistiendo en que el Congreso actúe para que 11 millones de personas, que viven en este país en situación irregular y las familias que esperan poder reunirse con sus seres queridos, no se les robe la esperanza", dijo.
Los republicanos en la Cámara de Representantes bloquearon un proyecto de ley de inmigración, que fue aprobado por el Senado de los Estados Unidos en el 2013, el que hubiera concedido estatus migratorio y un camino a la ciudadanía a la mayoría de los inmigrantes indocumentados en el país.
En noviembre pasado, el presidente Barack Obama emitió una orden ejecutiva que otorga estatus temporal a algunos de esos inmigrantes, siempre y cuando ellos tengan hijos que sean residentes o ciudadanos de los Estados Unidos y no tengan antecedentes penales.
Fotógrafo: MARLENE QUARONI | FC
Regine Destin, de 14 años, y Calvin Decio, de17, llevan la bandera de Haití en la catedral durante la procesión de entrada.







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