By Cristina Cabrera Jarro -
Photography: Cristina Cabrera Jarro | FC
MIAMI | Miles de peregrinos de todas las edades entraron y salieron del Santuario Nacional de Nuestra Señora de la Caridad en Miami el 7 de septiembre de 2026. El feriado del Día del Trabajo dio a muchos la oportunidad de visitar el santuario cercano a Coconut Grove, conocido como La Ermita de la Caridad, en la víspera de la fiesta del 8 de septiembre de Nuestra Señora de la Caridad, patrona de Cuba.
Fotógrafo: Cristina Cabrera Jarro
Iraida Lopez y Raynier Martinez posan con su hija Natalia después de visitar el Santuario Nacional de Nuestra Señora de la Caridad en Miami (visible al fondo, a la izquierda) el 7 de septiembre de 2026. Nuestra Señora de la Caridad es la patrona de Cuba, y muchos cubanos que viven en Miami mantienen una profunda devoción hacia ella. Miles de fieles visitan el santuario durante todo el año, especialmente en los días previos a su fiesta, que se celebra cada año el 8 de septiembre.
Entre ellos se encontraban Iraida Lopez, su esposo, Raynier Martinez, y su hija Natalia, de 8 años. Acudieron para rezar y dar gracias a la Virgen María, cuya imagen fue trasladada a un altar al aire libre con vista a la Bahía de Biscayne.
“Soy una católica devota. Siempre iba a la iglesia en mi provincia en Cuba, y siempre hemos tenido a la Virgen como nuestra guía y protectora”, dijo Lopez.
La familia llegó a Miami hace tres años, dejando Cuba en medio de la incertidumbre económica y en busca de un futuro mejor para su hija.
“En Cuba es difícil que ella tenga un futuro. Aquí ya tiene varias opciones. Y la mayoría de mi familia también está aquí. Poco a poco hemos ido llegando”, dijo Martinez.
Como muchos cubanos que viven en el exilio en el sur de Florida, la familia ha convertido en una tradición visitar La Ermita en los días cercanos a la fiesta de Nuestra Señora de la Caridad.
Este año se cumplen 65 años desde que la imagen de la patrona de Cuba que se venera en Miami llegó de la isla en 1961. Las celebraciones de este año comenzaron en agosto e incluyeron peregrinaciones de la imagen a parroquias de los condados de Miami-Dade y Broward, un maratón radial para recaudar fondos, Misas de novena, veneración y una vigilia musical.
“Le digo a la gente que es la fiesta de la Virgen, su Día de las Madres personal. Todo el mundo aporta. Una persona trae una cosa, otra trae otra”, dijo la hermana Elvira Garcia, religiosa cubana de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl.
A petición del sacerdote fundador de La Ermita, el obispo auxiliar de Miami Agustín Román, su congregación religiosa ha cuidado del santuario desde 1975. La hermana Elvira llegó de Cuba hace 13 años y ahora acompaña a los visitantes en su veneración a Nuestra Señora de la Caridad.
“La Virgen María nos ayuda porque su ejemplo nos ayuda”, dijo. “Venimos, pedimos y ella nos ayuda. Pero ¿alguna vez le has preguntado: ‘¿Qué quieres de mí?’”.
Para Jessica Toledano, esa pregunta se convirtió hace una década en parte de una lección para su pequeña hija.
Toledano estaba en la playa, embarazada de su hijo Tito, cuando su hija Mia, que entonces tenía 2 años, le preguntó si había una “Virgencita” relacionada con el agua.
“Le dije que sí, la Caridad del Cobre, Nuestra Señora de la Caridad”, recordó Toledano.
Fotógrafo: Cristina Cabrera Jarro
Peregrinos se toman fotos con una imagen de la Virgen María en el Santuario Nacional de Nuestra Señora de la Caridad en Miami el 7 de septiembre de 2026. Nuestra Señora de la Caridad es la patrona de Cuba, y muchos cubanos que viven en Miami mantienen una profunda devoción hacia ella. Miles de fieles visitan el santuario durante todo el año, especialmente en los días previos a su fiesta, que se celebra cada año el 8 de septiembre.
Mia quería pedirle un favor a la Virgen, y su madre le explicó que cuando uno pide, también tiene que dar.
“Ella dijo: ‘Soy pequeña. No puedo dar mucho’”, recordó Toledano.
Decidieron hacer la promesa de visitar La Ermita todos los años en los días cercanos a la fiesta de Nuestra Señora de la Caridad para dar gracias.
“Han pasado 10 años en los que ella ha intercedido por nosotros, y ha sido un milagro”, dijo Toledano. “Le estoy eternamente agradecida. Y vendremos hasta que mis pies ya no puedan traerme aquí. Seguiremos dando y estamos agradecidos”.
‘Realmente debemos cuidar este lugar’
En la Florería “El Cobre”, ubicada en el santuario, los preparativos se intensifican durante la semana previa al 8 de septiembre, cuando miles de peregrinos acuden a visitar a la patrona de Cuba en su hogar de Miami.
“Días como hoy requieren mucha preparación”, dijo Lauren Almeida, encargada de la florería del santuario. “No se trata solamente de vender las flores y ya. Tenemos que mantenerlas lo más frescas posible y preparar los arreglos. A la gente le gustan mucho los arreglos pequeños: girasoles con paniculata, ese tipo de cosas”.
Para las celebraciones de este año, la florería se abasteció con 1,000 girasoles, 1,500 rosas amarillas y más de 200 margaritas amarillas y crisantemos. También se aceptan flores compradas en otros lugares, pero las adquiridas en el santuario benefician a la iglesia.
Fotógrafo: Cristina Cabrera Jarro
Lauren Almeida (centro), encargada de la Florería “El Cobre” en el Santuario Nacional de Nuestra Señora de la Caridad en Miami, junto a su abuela Ida Elena Garcia (izquierda), ayuda a los peregrinos a elegir flores el 7 de septiembre de 2026. Los peregrinos que visitan el santuario suelen colocar flores ante la imagen de la Virgen María.
Almeida, conocida en La Ermita como “la muchacha de las flores de la iglesia”, comenzó a encargarse de la florería en 2023. Trabaja junto a su abuela, Ida Elena Garcia, quien cruzó la frontera llevando entre sus pertenencias una imagen de Nuestra Señora de la Caridad.
La joven florista dejó su natal Matanzas, Cuba, junto con su familia en 2021, huyendo de la persecución política.
“Mi papá participó en las protestas del 11 de julio, y el 21 tuvimos que salir de Cuba”, dijo.
Como muchos inmigrantes, dice que lleva consigo el peso de haber dejado su hogar mientras se preocupa por quienes permanecen allí.
“Enfrentas todos los desafíos de ser inmigrante en cualquier parte del mundo —porque nadie quiere abandonar su tierra—, además de la carga de una familia que se está desmoronando. Entonces, sales de allá, pero llegas cargando una mochila muy, muy pesada”, dijo Almeida.
Las condiciones en Cuba aumentan esas preocupaciones.
“Ya sea la falta de electricidad, de agua o de comida, o que los alimentos se echen a perder, todo es un sufrimiento constante”, dijo.
Fotógrafo: Cristina Cabrera Jarro
Peregrinos colocan flores cerca de la imagen de la Virgen María en el Santuario Nacional de Nuestra Señora de la Caridad en Miami el 7 de septiembre de 2026. Nuestra Señora de la Caridad es la patrona de Cuba, y muchos cubanos que viven en Miami mantienen una profunda devoción hacia ella. Miles de fieles visitan el santuario durante todo el año, especialmente en los días previos a su fiesta, que se celebra cada año el 8 de septiembre.
Aun así, Almeida cree que existen motivos para la esperanza.
“Por primera vez en la historia, realmente creo que hay posibilidades, que hay esperanza de que las cosas cambien. Por lo menos, está sucediendo ahora algo que nunca había sucedido antes”, dijo.
Durante más de 60 años, las oraciones por la libertad y el cambio en Cuba han resonado en La Ermita. Cuando aumentan las tensiones en la isla, los cubanos del sur de Florida vuelven su mirada hacia el santuario.
“Creo que este lugar es el rincón más cubano de Miami. Aquí es donde están más cerca de la Virgen y más cerca de Cuba. Independientemente de la religión o de las creencias personales, creo que este es el lugar donde los cubanos se sienten más cubanos. Y teniendo en cuenta lo cubano que es Miami, eso es mucho decir”, dijo Almeida.
Con frecuencia escucha a cubanos que no pudieron visitar el Santuario Nacional de la Virgen de la Caridad del Cobre en Cuba.
“Todos los días escucho a personas decir: ‘No pude ir al Cobre. Pero lo primero que hice en cuanto llegué a Miami fue venir aquí a darle gracias a la Virgen de la Caridad’”, dijo.
“Por eso tenemos que cuidar tanto este lugar, porque es profundamente nuestro”, dijo Almeida. “Realmente debemos cuidar este lugar. Es un regalo que tenemos y debemos valorarlo”.


















