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En el relato evangélico del "Juicio de las Naciones", Jesús nos advierte que si no atendemos las necesidades básicas de alimento, bebida, vestido, acompañamiento y acogida de nuestros hermanos y hermanas que sufren, nos alejamos de Él, ¡posiblemente para siempre!

Una de sus claras advertencias es: "Fui forastero y no me recibieron".

La advertencia de Jesús es tan fuerte, tan estremecedora, porque Jesús se identifica sobre todo con los vulnerables y los pobres. Y así deberíamos hacerlo nosotros, no sólo porque nuestra alma eterna está en juego, sino también porque si amamos como Jesús, nuestros corazones compasivos se acercarán con naturalidad a nuestros hermanos y hermanas que sufren.

Y entre los más desesperados están aquellos que no tienen un lugar al que llamar hogar, en especial nuestros hermanos y hermanas que no tienen otra opción viable que huir de su país de origen debido a la pobreza extrema, la violencia de las pandillas, los conflictos armados y/o los fenómenos meteorológicos cada vez más graves. Por desgracia, muchos países ricos continúan haciendo la vista gorda ante la desesperada situación de los migrantes, refugiados y asilados.

El Papa Francisco ha condenado el trato que Europa da a los migrantes como "repugnante, pecaminoso y criminal".

Y otro ejemplo abrumadoramente cruel de esto, es el reciente anuncio de que en los Estados Unidos, la administración del presidente Biden continuará con la política despiadada del ex presidente Trump conocida como Título 42, que anula las leyes nacionales e internacionales que garantizan a los migrantes el derecho a solicitar asilo, y en su lugar continuará en gran medida prohibiendo a los migrantes solicitar asilo en EE.UU.

El Título 42 de EE.UU., promulgado en 1944 para prohibir la entrada de migrantes cuando exista peligro grave de propagación de enfermedades contagiosas, se ha aplicado injustamente durante los tiempos de COVID-19. Según el New England Journal of Medicine, "no hubo—y aún no hay—evidencia de salud pública de que señalar a los solicitantes de asilo u otros migrantes para su exclusión sea eficaz para frenar la propagación de Covid-19" (https://bit.ly/3iGAfqR).  

El anuncio reciente de la administración de Biden de continuar con el Título 42 está específicamente dirigido a expulsar rápidamente a los migrantes/solicitantes de asilo de Cuba, Haití y Nicaragua. Él dijo: "No se limiten a aparecer en la frontera". Como una forma de concesión, la administración de Biden permitirá que hasta 30,000 personas de esas tres naciones, incluida Venezuela, soliciten la entrada en EE.UU. cada mes, para una estancia de sólo dos años.

En un llamamiento a la acción, las Hermanas de la Misericordia afirman que este proceso favorece a los que tienen recursos, ya que los solicitantes deben contar con un pasaporte, un boleto de avión y un patrocinador financiero estadounidense, lo que supone una pesada carga para los solicitantes de asilo más vulnerables. Por favor, envíen un enérgico mensaje de objeción a la administración de Biden a través de https://bit.ly/3Xv1hjM.

Dado que Estados Unidos y otras naciones ricas están en gran medida cerrando las puertas legales a la inmigración, los migrantes desesperados continuarán viéndose obligados a elegir rutas de entrada peligrosas con la esperanza de ocupar puestos de trabajo mal pagados para ayudar a mantener a sus familias muy pobres.

A diferencia de los ciudadanos estadounidenses pobres, los trabajadores indocumentados y sus familias no pueden recibir ayuda alimentaria, Medicaid o ayuda para la vivienda. Se encuentran en el escalón más bajo de la vida estadounidense.

En su encíclica Pacem in Terris ("Paz en la Tierra"), San Juan XXIII escribió: "Ha de respetarse íntegramente también el derecho de cada hombre a conservar o cambiar su residencia dentro de los límites geográficos del país; más aún, es necesario que le sea lícito, cuando lo aconsejen justos motivos, emigrar a otros países y fijar allí su domicilio".

Lectores en EE.UU.: Por favor, envíen correos electrónicos y llamen a sus dos senadores y a su representante en la Cámara de Representantes para pedirles a que aprueben este año la tan esperada legislación de reforma migratoria justa, compasiva y global (centralita del Capitolio: 202-224-3121).

Señor Jesús: Sana nuestra indiferencia, e inspíranos a acoger a estos extranjeros como miembros valiosos de tu única familia humana, para que en el Día del Juicio te escuchemos con alegría decir: "Fui forastero y me recibieron".

Comments from readers

Tony Martin - 02/04/2023 11:21 AM
You quoted Matthew 25: 36-41. If you read that Bible verse clearly Jesus uses the term “least of my brothers”. Now Jesus will not call a materially poor person , least or less. This Bible verse is about spiritualy poor. We should refrain from using words of our blessed lord to drive home political points. Words of our lord are spirit and life John 6:63 and so need to be quoted with great care and respect
Valli Leone - 01/31/2023 12:06 AM
Tony, I wholeheartedly agree with you on this matter. How can we say we are Christians and that they will know us by our love, if we continue to exclude and to persecute those who are fleeing in order to live safely and to provide for their own precious families? I feel sick and ashamed at this prideful exclusion and at the arrogance of our Government’s attitude. Ubi caritas, Deus ibi est. Holy Spirit, break through this darkness! Jesus, be glorified! 🕊

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