Redescubriendo la alegr�a de creer
Monday, September 23, 2013
*Peter Ductram
La alegr�a y la belleza de nuestra fe
Durante una de las sesiones para la certificaci�n de catequistas en el pasado Instituto de Verano, una catequista expres� con alegr�a: ��Nuestra fe es tan hermosa!� Continu� diciendo que �anoche no pod�a dormir pensando en las muchas maneras que puedo enriquecer las experiencias de nuestros ni�os durante el pr�ximo a�o catequ�tico�.
�S�! Nuestra fe es hermosa � tiene una belleza �siempre antigua, siempre nueva�, como lo expres� san Agust�n en sus Confesiones. Es hermosa porque nos lleva a Cristo, Verdad eterna, belleza eterna. Es una belleza que nos impulsa a salir y a reflejar la luz que hemos recibido.
En un blog anterior, me refer�a a la catequesis como una obra maestra. Parte del genio de cualquier obra maestra es la manera en que el artista ha desarrollado su obra: d�nde coloca los elementos, c�mo cada parte se relaciona al todo. El arte del liderazgo catequ�tico es particularmente evidente en las dimensiones de la organizaci�n y la administraci�n del ministerio. El arte del l�der catequ�tico es colocar las piezas, las t�cnicas, de manera que uno pueda experimentar la obra completa de este ministerio catequ�tico.
Recuerdo con claridad cuando, mientras visitaba un programa de educaci�n religiosa en una de nuestras parroquias, un grupo de catequistas me dijo que la catequesis conlleva trabajo en equipo. Aunque hay muchos estilos, movimientos y formas, somos parte de una obra maestra universal dirigida por el Esp�ritu de nuestro Se�or Resucitado. Por esta misma raz�n, la mayor�a de nuestros programas est�n ordenados de manera que dos catequistas supervisen el proceso en el sal�n de clases. La tensi�n y la incertidumbre son de esperar, pero representan oportunidades maravillosas para el crecimiento. El proceso de formaci�n quiere inspirarnos al profundizar nuestro entendimiento de la belleza de nuestra fe, al ofrecer materiales que expliquen el contenido esencial y fundamental de la fe (CCC, 11), los que podemos considerar nuestros colores primarios. Tenemos muchos recursos disponibles.
Otra experiencia hermosa nos llega de una maestra de una escuela cat�lica quien, durante su participaci�n en el proceso de certificaci�n, abri� la puerta a la fe y se convirti� en cat�lica durante la pasada Vigilia Pascual. Tanto el contenido como la comunidad reunidos durante estas sesiones se convirtieron en un movimiento poderoso que ayud� a su encuentro con Cristo en Su Iglesia.
La evangelizaci�n es posible. Que se demuestre nuestra fe.
Nuestro mundo busca testigos aut�nticos de Cristo (aunque no tengan la capacidad para expresarlo). Seamos la luz, la alegr�a y la belleza de Cristo dondequiera que nos encontremos. Nuestro deber es promover una evangelizaci�n integral que promueva la dignidad humana. Evangelii Nuntiandi entiende esta evangelizaci�n integral como un proceso complejo compuesto por los siguientes elementos: conversi�n, renovaci�n, testimonio, articulaci�n expl�cita de la fe (proclamaci�n), adherencia interior al Evangelio, participaci�n en nuestras comunidades parroquiales de fe, iniciaci�n apost�lica� (EN 14).
Estimados catequistas: mientras se preparan para comenzar este a�o, que nuestro equipo catequ�tico sea ese signo visible de la uni�n �ntima con Dios. Seamos el misterio visible de la Iglesia como signo y sacramento del Reino. Seg�n planificamos nuestras lecciones, recordemos ser una �casa de familia, fraternal y acogedora, donde los bautizados y los confirmados toman conciencia de ser pueblo de Dios� (Catechesi Tradendae 67). Seamos las �c�lulas vivas� en las que nuestros ni�os, adolescentes y sus padres tendr�n una experiencia comunal concreta de Cristo y su Iglesia (Documento Conclusivo de Aparecida, 304). Que nuestras voces sean eco de la voz del Pastor, el Cristo Resucitado.
Celebremos como un equipo catequ�tico
La conexi�n con nuestras parroquias hermanas es parte de nuestro continuo proceso de enriquecimiento. La Conferencia Catequ�tica anual ofrece un medio excelente en el que podemos renovar nuestro llamado catequ�tico, afirmarnos mutuamente mientras celebramos nuestra fe, y celebrar los misterios sagrados con el arzobispo Thomas Wenski, nuestro catequista principal. Este a�o rendimos homenaje a dos damas maravillosas que han servido como l�deres de la catequesis, y a m�s de 100 catequistas que recibir�n su certificaci�n. Estaremos presentando m�s de 30 sesiones en espa�ol, ingl�s y creole a cargo de oradores reconocidos a nivel nacional.
�Vengan a celebrar! La Conferencia Catequ�tica de este a�o se realizar� el 19 de octubre en la escuela superior Msgr. Edward Pace, en Miami Gardens.
Oremos unidos, desde su computadora o su aparato m�vil. Oremos por direcci�n, fortaleza y esperanza:
�Se�or Dios nuestro,
fuente de toda sabidur�a y conocimiento,
enviaste a tu Hijo, Jesucristo, a vivir entre nosotros
y a proclamar su mensaje de fe, esperanza y amor a todas las naciones.
En tu bondad, bend�cenos,
fortal�cenos con tus dones,
para que podamos ense�ar con palabra y ejemplo
la verdad que viene de ti.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Se�or. Am�n�.
(Oraci�n adaptada del Servicio de Comisi�n en la Misa, USCCB)
�Ahora, vayamos a ser la Buena Nueva para todas las naciones!
