'Salir a la calle' para defender la vida
Monday, September 30, 2013
*Joan Crown
�Qu� tienen en com�n los Estados Unidos de Am�rica con China y Corea del Norte? Que somos uno de s�lo cuatro pa�ses que permiten que se mate a los ni�os por nacer en el vientre por cualquier raz�n aun siendo viables � cuando el beb� puede vivir fuera del vientre materno.
Las tumbas de las v�ctimas est�n regadas a trav�s de Am�rica � tumbas de lamentos y tumbas de acusaciones sobre una naci�n que permite el asesinato de los inocentes.
Dos peque�os beb�s abortados, un ni�o y una ni�a, est�n enterrados en Our Lady Queen of Heaven, el cementerio de la Arquidi�cesis de Miami. Sus cuerpos fueron encontrados hace a�os en contenedores, desechados como �basura� humana.
Esta es una cita de un rescatador que sac� algunos de los cuerpos de un contenedor detr�s de una cl�nica de abortos en Chicago: �Mis ojos a�n pod�an contemplar la gloria del ser humano aun en sus cuerpos destrozados, una gloria delineada en ellos por la mano creadora de Dios�.
Estos ni�os llegaron a vivir, aunque brevemente, y fueron asesinados por una violencia atroz, una violencia que como personas continuamos permitiendo en el �pa�s de los libres�.
Durante los pasados 40 a�os de abortos legalizados, se ha descubierto evidencia irrefutable sobre la maldad que existe en medio de nosotros, pero exigimos que se mantenga oculta por temor a que la sacudida a nuestros sentidos sea m�s de lo que podamos soportar.
Evitamos los centros de matanza, aunque muchas veces est�n justo al lado de nuestros restaurantes o tiendas favoritas. Nos decimos: �Eso no puede ser cierto. �Nunca matar�amos a nuestros propios hijos!�
Recientemente, nuestro Santo Padre, el Papa Francisco, nos lanz� un desaf�o: �Quiero que la Iglesia salga a la calle� que nos defendamos de todo lo que sea mundanidad�. Nos cuestion� si queremos �ser como Pilato, que no tiene la valent�a de ir a contracorriente, para salvar la vida de Jes�s�.
�Somos como Pilato? �Hemos permitido que el miedo nos impida salvar la vida de un ni�o, o de ser voz de los que no la tienen?
Enfrentar el mal en la trituradora de abortos requiere valent�a. Nuestra presencia pac�fica, en oraci�n, le declara a los ni�os que no murieron solos. Y creemos que nuestras oraciones por todos los que son cautivos del enemigo, alg�n d�a les pondr� en libertad.
Lo vemos en la historia de la conversi�n milagrosa del Dr. Bernard Nathanson, un abortista jud�o y ateo que operaba la cl�nica de abortos m�s grande de Nueva York y en el mundo occidental. �l fue responsable por m�s de 75,000 peque�as vidas perdidas por el aborto � una de ellas la de su propio hijo.
Cuando se le pregunt� qu� pensaba de la gente que oraba fuera de su cl�nica de abortos, el Dr. Nathanson respondi�: �Cuando miraba los rostros de esa gente que oraba al otro lado de mi ventana, ve�a c�mo el amor emanaba de su propio ser� Sab�a que estaban all� aun sufriendo un gran riesgo personal e incomodidad... Deseaba saber de d�nde ven�a ese poder que les permit�a hacer eso por unos extra�os. No s� sus nombres, pero siempre les estar� agradecido�.
Despu�s de su conversi�n a�os m�s tarde, Bernard Nathanson se convirti� en un defensor de la vida y luego en cat�lico. En su libro �The Hand of God� (La Mano de Dios), escribe: �Ya no me encuentro solo. Mi destino ha sido deambular por el mundo en busca de Aquel sin el cual estoy condenado, pero ahora agarro el dobladillo de su t�nica en desesperaci�n, en terror, en un acceso celestial a la necesidad m�s pura que he conocido�.
Eventualmente, el Dr. Bernard Nathanson declar� su posici�n a favor de la vida en otros asuntos similares, como el suicidio asistido por un m�dico y la investigaci�n con tejidos fetales. Pero acredita como inicio de su jornada el reconocimiento de la humanidad del ni�o en el vientre.
Dejen sus temores a un lado y �nanse a nosotros y a otros cristianos mientras seguimos las instrucci�n del Papa Francisco y salimos a las calles en oraci�n. Los 40 D�as Por La Vida comienzan el 25 de septiembre y continuar�n hasta el 3 de noviembre. Estaremos orando en:
- 3829 Hollywood Blvd., Hollywood
- 2001 W. Oakland Park Blvd., Fort Lauderdale
Se�or, eres un fuego que consume,
la fuente de toda actividad.
Mantenme enraizado en oraci�n y fuerte en la acci�n.
la fuente de toda actividad.
Mantenme enraizado en oraci�n y fuerte en la acci�n.

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