El por qu� de la atenci�n pastoral a los encarcelados
Monday, April 19, 2010
*Deacon Edgardo Farias
La oficina arquidiocesana de la Pastoral Penitenciaria es un ministerio especializado que ofrece atenci�n pastoral a mujeres, hombres y menores que se encuentran recluidos en 34 instalaciones correccionales en los condados de Miami-Dade, Broward y Monroe.
Las vidas de estas personas que esperan por, o ya sirven sus sentencias, reflejan todas las necesidades sociales con las que la cultura no cumple. En el a�o 2003, la religiosa Susan Jabro manifest� ante la Comisi�n Internacional de la Pastoral Penitenciaria Cat�lica que, a nivel mundial, el complejo industrial de prisiones se utiliza como una soluci�n a los problemas sociales, a un enorme costo humano y econ�mico. �No importa el nombre del pa�s, tras las paredes de las prisiones viven los emocionalmente heridos, los enfermos mentales y f�sicos; los analfabetos y de poca educaci�n; los indocumentados, adictos, desamparados y pobres�, expres�. �El sufrimiento que se encuentra en las prisiones es un reflejo del sufrimiento en una sociedad.�
La atenci�n pastoral a las personas emocionalmente heridas que se encuentran tras las rejas, es un proceso paciente que conlleva muchas visitas, a trav�s de las que podemos ver la transformaci�n de las vidas en t�rminos de pensamiento, comportamientos y formas de relacionarse con Cristo y con los dem�s. Les podemos escuchar descargando sus amplias reservas de culpabilidad, ira, tensi�n, frustraci�n y otros sentimientos negativos, hasta que puedan ver con m�s claridad y puedan experimentar los frutos del Esp�ritu Santo. Podemos abogar por ellos a trav�s de un nuevo enfoque de la justicia reparadora, que hace �nfasis en la reparaci�n del da�o causado por un crimen. En dicho modelo, v�ctimas, ofensores, miembros de sus familias y de la comunidad se re�nen para decidir c�mo hacerlo, y el resultado puede ser un saludable proceso de perd�n para ayudar a los ofensores a regresar a la comunidad.
El vers�culo del evangelio de Mateo � �Estuve preso y me visitaste� � es un fuerte llamado a llegar hasta los 2.3 millones de hermanas y hermanos que se encuentran encarcelados en nuestro pa�s. Cristo busca a cada ser humano, cualquiera que sea su situaci�n. �l es un compa�ero de viaje paciente, que respeta los ciclos y los ritmos de cada coraz�n humano. A veces esto implica una larga jornada, pero siempre es estimulante, porque es una que no se realiza a solas, sino en la compa��a y con el apoyo del mismo Cristo. El Buen Pastor siempre busca a la oveja perdida, de la misma manera que la misericordia de Dios ofrece nuevas oportunidades para crecer en bondad, para buscar nuevos caminos de redenci�n en cada situaci�n personal y social.
Les invito a que visiten nuestro sitio web, www.detentionministry.com, y conozcan este ministerio especializado de la Iglesia, en el que m�s de 200 voluntarios integran su elemento vital. Estamos en un proceso constante de reflexi�n pastoral para atender, al nivel de la catequesis y los sacramentos, a tiempo y con consistencia, a quienes se encuentran en nuestras abarrotadas c�rceles y prisiones. Nuestro abrumado e imperfecto sistema de justicia criminal debe luchar por la justicia y la misericordia, la responsabilidad y la rehabilitaci�n, la restauraci�n y la integridad, y reconocer que la dignidad de la persona humana se aplica tanto a la v�ctima como al ofensor. Obviamente, esto implica realizar un gran esfuerzo en el �rea de la prevenci�n del crimen, y forjar una sociedad mejor.

Comments from readers
Me parece excelente el trabajo que realiza este Ministerio, pues llega a aquellos que est�n cansados y agobiados, a los preferidos de Jes�s. Que la Virgen siga bendiciendoles y seguimos apoyando su ministerio mediante la Revista Rayo de Luz.
Saludos,
Juana Castillo