�Y el Verbo se hizo carne, y habit� entre nosotros�
Monday, February 15, 2010
*Sr Silvia Maria,SCTJM
Aunque ya pas� la temporada del Adviento, nos conviene permanecer atentos a trav�s del a�o y escuchar lo que nos dice el Se�or. Estamos llamados a esperar la segunda venida del Se�or y a prepararnos para nuestro destino final, donde pasaremos nuestra eternidad. �C�mo lo podemos lograr quienes discernimos nuestra vocaci�n en la vida, a menos que estemos atentos a ello?
El Se�or nos dice: �Y el Verbo se hizo carne, y habit� entre nosotros� (Jn. 1:14). �Por qu� Jes�s vino como el Verbo? �Qu� nos dice esto sobre nuestro Se�or? �Por qu� Juan no nos dice �Jes�s se convirti� en carne�? Al decirnos que �l es �El Verbo�, Jes�s manifiesta qui�n es: la revelaci�n suprema y la comunicaci�n suprema.
�Qu� revela Jes�s? El Verbo revela al Padre; �l se revela a S� mismo como Dios, y como un Dios que es Amor. En esta revelaci�n amorosa, el Verbo nos atrae a S� para comunicarnos Su vida divina, para que seamos uno con �l. Quiere comunicarnos no s�lo quien es �l, pero tambi�n el plan espec�fico que tiene para cada uno de nosotros con el fin de que alcancemos esta uni�n transformadora con �l.
�Y cu�l es la mejor manera de que el Verbo se manifieste a nosotros? Podemos aprender mucho de la disposici�n de la Sant�sima Virgen que llev� al Verbo en su coraz�n. Como ella, podemos cooperar con el Esp�ritu Santo y permitirle que nos fecunde con el Verbo, para develar el plan que �l tiene para nuestras vidas, para que demos fruto, para que ya no seamos nosotros, sino �l.
Una manera muy pr�ctica para escuchar el Verbo es al pasar tiempo con las Escrituras, reflexionando la Palabra. A trav�s de nuestra reflexi�n atenta de las Escrituras, el Verbo nos habla y entra a nuestra vida diaria, y nos gu�a paso a paso. Es por medio de nuestro tiempo ante el Sant�simo Sacramento, leyendo y reflexionando la Palabra del Se�or, que podemos disponernos a escucharle decir a nuestros corazones: �Ven y s�gueme!
Hay s�lo Un Verbo. Ni ustedes ni yo somos el Verbo. Las numerosas voces del mundo son ruidosas y verbosas, pero no son el Verbo. Existe s�lo un Verbo que nos traspasar� y transformar� s�lo si estamos abiertos a recibirle. Se volver� carne en nosotros si nosotros --- la Iglesia entera --- en la postura femenina del coraz�n receptivo de la Sant�sima Virgen, somos capaces, como Iglesia, de recibir el Verbo. Nos transformar� si, al imitar a la Sant�sima Madre, somos capaces de hacer espacio (en la posada de nuestros corazones) para el Verbo, y si le recibimos con docilidad mariana, permiti�ndole que se haga en nosotros �seg�n Su Palabra�.
Que nuestros corazones imiten la receptividad de la Sant�sima Virgen, para permitir que el Verbo encuentre un hogar en nosotros. Que se revele a S� mismo y nos revele su plan, para que nos comunique libremente Su amor y Su vida en nosotros. As� podremos alcanzar esa cumbre, y ser� la Palabra de Cristo la que viva, se mueva y tenga su Ser en nosotros.
Si desean m�s informaci�n sobre las Siervas de los Corazones Traspasados de Jes�s y Mar�a, pueden visitar www.corazones.org.
Sister Silvia Mar�a,SCTJM
Religious Sister of the Servants of the Pierced Hearts of Jesus and Mary

Comments from readers
That's why it is so important to spend time daily reading the word of God, it's like feasting on spiritual food with the presence of the Holy Spirit. Our time with Him is truly not in vain, His wisdom, love, and spiritual revelation are revealed through His Word, we can then see a change of character in us, becoming more and more like our Lord Jesus, hunger for the spiritual treasures above, rather than the wastes of this world!
N.Moise
I believe our entire life is a constant allowing the Word in. If we have already invited Him in, then to allow Him to go in deeper, transforming us every day more and more into HIm. Count on my prayers for the Lord to reveal to you in the gift of this Lenten season all that impedes HIs Loev in you.
United in the Hearts of Jesus and Mary
May God bless you.
In this beginning of Lent, thank you for reminding us of the importance of listening attentively to our Lord. The Word indeed comes to us in a human and personal way that with receptive and docile hearts we assent and respond in coherent and concrete ways that witness to the gift we received, transforming love and Life in abundance.
In the Pierced Hearts,
Sr. Karen, sctjm
It's really funny that this blog is about "The Word became Flesh" outside of advent season because I just saw The Nativity Story this weekend and I felt a little awkward watching it outside of advent time, yet like you said, this is something that we do well to meditate on constantly.
The thing that I take away from this blog is the great challenge we have to receive THE WORD. I think I remember Sister Ana Pia explaining to me that the best way to be open to it (or to check your openness) is by doing an examination of conscience. Hey and this ties in the advent message with our lenten season:) Please pray for me that the Lord may use this time to unclog anything in my heart that can be preventing me from receiving THE WORD more perfectly.
Thank you Sister for all of your love and joy.
-Delia Sanchez