El dolor y los d�as festivos
Monday, November 30, 2009
*Brian Payne
Muchas familias que sufren la p�rdida de un ser amado, temen esta temporada de d�as festivos.
Acci�n de Gracias: Una muerte reciente hace que el sentirse agradecido sea dif�cil.
Hanukkah: La atenci�n en la luz aumenta la sensaci�n de oscuridad que se siente durante la aflicci�n.
Navidad: En el tiempo cuando las familias tradicionalmente se encuentran unidas, la sensaci�n de p�rdida y soledad puede ser abrumadora.
Estos son tiempos de alegr�a, y el coraz�n de otras personas se llena de agradecimiento y dicha en una atm�sfera de celebraci�n. En el primer a�o tras la muerte de un ser amado, probablemente surjan muchas preguntas e inquietudes. Es normal sentir ansiedad y temor sobre esta ��poca de alegr�a�.
No hay una manera �correcta� o �equivocada� de sufrir una p�rdida. Les presentamos algunas sugerencias para pasar los d�as festivos:
Planifique con anticipaci�n. Acepte que la aflicci�n es un trabajo arduo, al igual que los d�as festivos. Planifique sus decisiones, actividades, metas y expectativas.
Busque conexiones espirituales. El esp�ritu es la ra�z de los d�as festivos; independientemente del oropel de la temporada, estos d�as ofrecen muchos s�mbolos y medios para la conexi�n espiritual. Reconozca que quiz�s necesite ayuda, y busque consejo espiritual.
Tr�tese bien. Regalar es la tradici�n durante los d�as festivos. No le estamos aconsejando que deje de regalar, sino que reconozca que sobrevivir se trata de estar consciente de s� mismo, de prestar atenci�n detallada a su jornada, sus necesidades,
y sus sentimientos. Durante los d�as de fiesta, debe trabajar m�s arduamente para reclamar y afirmarse a s� mismo, y evitar sentirse perdido en la temporada.
Prepare un �Libro de Memorias� con fotograf�as e historias sobre actividades compartidas con el ser amado que falleci�. Util�celo como un recordatorio para que la familia celebre la vida de esa persona.
Para los ni�os: P�dales que dibujen sus recuerdos de los d�as festivos del pasado, en los que se encontraba presente el ser amado. Perm�tales compartir los dibujos con la familia, y col�quelos en la pared para que todos los disfruten.
Decore un adorno en honor del ser amado.
Haga una grabaci�n sobre los recuerdos favoritos que tiene de su ser amado. Esto puede ser compartido o enviado a otros miembros de la familia extendida.
Revise la jornada, y mantenga la concentraci�n en los sentimientos. El dolor es una jornada de sentimientos. La pena saludable ocurre cuando lamentamos (por ejemplo, al expresar los sentimientos). Nuestros sentimientos se derraman en todas las direcciones durante los d�as festivos. No pierda su limitada energ�a tratando de contenerlos. Expr�selos, pero h�galo de una manera saludable.
Cu�dese usted mismo. Recuerde estas cuatro recomendaciones: dieta apropiada, consumo apropiado de l�quidos, ejercicio apropiado, y descanso apropiado.
Es muy importante ser flexible en sus expectativas sobre los d�as festivos y sobre s� mismo. No importa cu�nto se prepare, cuando lleguen los d�as festivos, descubrir� sentimientos inesperados, estados de �nimo, y reacciones. Evite dictarse lo que �debe� sentir y hacer, y perm�tase seguir los sentimientos, en vez de luchar contra los mismos.
Viva a trav�s de la temporada; busque la dicha. Como dicen, ��esto tambi�n pasar�!� Si usted se da permiso para vivir a trav�s de la temporada, puede permitirse alcanzar la felicidad en lugares nuevos y diferentes.
Para m�s informaci�n sobre los programas y los servicios ofrecidos por Catholic Hospice, visite www.catholichospice.org.
Brian Payne
Presidente y director ejecutivo, Catholic Hospice

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