By Jorge Nodal - La Voz Católica
MIAMI | El poblado de El Cobre, parte de la diócesis de Santiago de Cuba, donde se encuentra la Basílica de la Virgen de la Caridad, Madre y Patrona del pueblo cubano, recibe ayuda humanitaria de la Arquidiócesis de Miami tras el paso devastador del huracán Melissa a finales de octubre.
Cuatro vuelos humanitarios llevaron alrededor de 80 toneladas de alimentos no perecederos y otros productos básicos que fueron destinados a las diócesis de Santiago de Cuba, Holguín, Bayamo-Manzanillo y Guantánamo-Baracoa. El envío de esta ayuda fue posible gracias a las Caridades Católicas de Miami, junto con el apoyo de algunas parroquias y movimientos apostólicos arquidiocesanos y la misma Arquidiócesis de Miami.
Fotógrafo: COURTESY
Pobladores de El Cobre, en el Oriente de Cuba, inician las labores de reconstrucción de la Basílica de la Virgen de la Caridad cuya estructura sufrió daños por el paso del huracán Melissa a finales de octubre de 2025.
El poblado de El Cobre, fue uno de los más golpeados por el huracán Melissa. El P. Rogelio Deán Puerta, rector de la Basílica Santuario de la Virgen de la Caridad del Cobre, agradeció la generosidad de la Iglesia del Sur de La Florida por la ayuda recibida y señaló que “esa ayuda no solamente se quedará en el poblado del Cobre, sino también en los pueblos periféricos que están pasando más necesidad para adquirir alimentos básicos”.
El P. Deán Puerta describió el trabajo que realizan hace varios años para sostener a las familias necesitadas: “Tenemos una estructura de Cáritas parroquial, la cual se ha ido fortaleciendo, y ya tenemos más de 20 proyectos destinados a diferentes edades y grupos vulnerables. Contamos con un equipo de trabajo consolidado a partir de los retiros de Emaús”.
El sacerdote señaló también que tienen la capacidad de recibir toda la ayuda que les llega y organizarla y distribuirla equitativamente. Periódicamente verifican que esta labor marche de la mejor manera. “La ayuda proveniente de la Arquidiócesis de Miami ha sido muy bien acogida, y una gran luz en medio de tanta oscuridad. Ha sido muy oportuna y la hemos canalizado principalmente a los proyectos de niños enfermos, a los niños discapacitados. Entonces todos felices y muy agradecidos”.
El rector del santuario del Cobre también agradeció a los hermanos de Emaús de Miami por sus oraciones y por sus constantes donaciones de alimentos y dinero, “así podemos sostener la alimentación de la gente”, señaló.
Asimismo, destacó el apoyo de los hermanos y comunidades de la Arquidiócesis de Santiago de Cuba para la reparación de viviendas y de la propia Basílica, afectada por los vientos del huracán. “A veces faltan herramientas para la restauración del mismo santuario, que quedó dañado, pero esperemos que más pronto que tarde la casa de nuestra Madre recupere su esplendor. Estamos muy contentos y dando muchas gracias a Dios por tanto bien recibido”, indicó el sacerdote.
El huracán provocó graves daños en vitrales, puertas, ventanas y en algunas imágenes exteriores del templo, explicó el P. Deán Puerta. Por ello, parte de la ayuda recibida será destinada a la restauración.
Fotógrafo: COURTESY
Trabajadores del Arzobispado de Santiago de Cuba clasifican las donaciones de comida recibidas de la Arquidiócesis de Miami para los damnificados del huracán Melissa que azoto el Oriente de Cuba a finales de octubre de 2025.
El sacerdote también señaló que, más allá de los daños visibles, el impacto emocional y espiritual en la población es profundo, y justamente por ello la presencia de la Iglesia ha sido un bálsamo en medio de tanta incertidumbre.
El P. José Joaquín Espino, rector de La Ermita de la Caridad de Miami, y Sor Eva Pérez-Puelles, superiora de las Hijas de la Caridad, que sirven en el santuario, llevaron algunos envíos a la diócesis de Holguín y acompañaron parte del proceso de recepción y entrega.
“Poder acompañar la entrega de estas ayudas representó una gran satisfacción”, dijo el P. Espino, y agregó: “desde el año 2004 he servido de enlace con Cáritas Cuba y hemos ayudado en otras oportunidades tras el paso de huracanes y otras situaciones”.
El sacerdote agradeció a Catholic Relief Services (CRS), que está canalizando la ayuda de tres millones de dólares que el gobierno de los Estados Unidos ha destinado al pueblo cubano.
El P. Richard Vigoa, párroco de la iglesia St. Augustine, en Coral Gables, llevó el primer vuelo de ayuda humanitaria, la primera semana de noviembre, a Santiago de Cuba, y fue recibido por Mons. Dionisio García Ibáñez, Arzobispo Metropolitano de Santiago de Cuba. Ambos visitaron el poblado del Cobre.
Según un informe de la Organización Panamericana de la Salud, el pueblo cubano atraviesa una crisis económica sin precedentes que se ha ido agravando en los últimos años. A los apagones, la escasez de alimentos, la falta de medicamentos, una precariedad creciente y la convergencia de desastres naturales, se suma una crisis sanitaria provocada por una epidemia de arbovirosis que ha dejado —según cifras del Ministerio de Salud de Cuba — 33 muertes en los últimos cinco meses, causadas por dengue, chikungunya y zika, enfermedades transmitidas por mosquitos que hoy encuentran un sistema de salud colapsado.