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Feature News | Wednesday, April 29, 2026

Premios para Monaguillos reconocen a jóvenes de toda la Arquidiócesis de Miami

Evento del Serra Club destaca la dedicación, reverencia y servicio en la Misa

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MIAMI | El estudiante de octavo grado Eric John Albornoz se sorprendió cuando su párroco, el padre Jesús Ferras de la iglesia St. Kieran, le sugirió convertirse en monaguillo en agosto de 2025. Menos de un año después, Eric recibió otra sorpresa: fue nombrado uno de los galardonados de los Premios para Monaguillos 2026.

Eric fue uno de más de 110 monaguillos reconocidos durante los Premios para Monaguillos el 11 de abril en el Seminario Universitario St. John Vianney de Miami. Antes de la entrega de premios, el arzobispo Thomas Wenski celebró la Misa, acompañado por el padre Milton Martínez Blass, director de vocaciones de la Arquidiócesis de Miami y capellán del Serra Club, junto a aproximadamente otros 10 sacerdotes.

Un monaguillo es un asistente laico —a menudo un niño o adolescente, aunque a veces también un adulto— que ayuda al sacerdote o diácono durante la Misa, bodas, funerales y otras liturgias. Su servicio contribuye a la solemnidad de la celebración mediante tareas como llevar la cruz y las velas, sostener los libros litúrgicos y preparar el altar.

La Misa anual de premiación y la recepción son organizadas por los capítulos de Miami y Broward del Serra Club, ramas de Serra International, una organización laica mundial reconocida por el Vaticano que promueve las vocaciones al sacerdocio y la vida religiosa. La organización también apoya a sacerdotes, religiosos, seminaristas y personas que disciernen su vocación mientras responden al llamado de Dios.

Eric John Albornoz, estudiante de octavo grado y monaguillo de la parroquia St. Kieran en Coconut Grove, posa junto al padre Milton Martínez Blass, director de vocaciones de la Arquidiócesis de Miami, durante los Premios para Monaguillos el 11 de abril de 2026 en el Seminario Universitario St. John Vianney de Miami.

Fotógrafo: COURTESY

Eric John Albornoz, estudiante de octavo grado y monaguillo de la parroquia St. Kieran en Coconut Grove, posa junto al padre Milton Martínez Blass, director de vocaciones de la Arquidiócesis de Miami, durante los Premios para Monaguillos el 11 de abril de 2026 en el Seminario Universitario St. John Vianney de Miami.


Aunque muchos monaguillos no están llamados al sacerdocio o a la vida religiosa, el servicio en el altar puede formar parte de su camino de discernimiento. EWTN News informó sobre una encuesta de 2025 realizada por el Center for Applied Research in the Apostolate (CARA), la cual reveló que más del 70% de los seminaristas estadounidenses que serían ordenados en 2025 habían sido monaguillos. La historia del arzobispo Wenski es similar, ya que también sirvió como monaguillo en la parroquia Sacred Heart de Lake Worth.

“Creo que honrar a los monaguillos les da orgullo y alegría por su arduo trabajo, compromiso y dedicación a Nuestro Señor durante todo el año”, dijo Kimberly Rocha, presidenta del Serra Club de Miami.

El Serra Club se comunicó con parroquias de toda la Arquidiócesis de Miami, y cada una seleccionó a sus nominados para los premios de este año. Entre las personas clave en la organización del evento estuvieron Zulay Domínguez Chirinos, vicepresidenta de los Premios para Monaguillos del club de Miami; Monica Gayle, vicepresidenta de programas; y Catherine Donn, vicepresidenta de vocaciones del club de Broward y presidenta de la Misa de premiación.

“Pedimos a nuestras parroquias en la Arquidiócesis de Miami que nominen solamente a dos monaguillos por parroquia, lo cual puede ser una selección muy difícil, ya que algunas parroquias tienen 60 o más monaguillos”, explicó John Yardley, presidente del Serra Club de Broward. Los premios “reconocen el desempeño ejemplar y la habilidad de jóvenes que han demostrado puntualidad y responsabilidad, además de reverencia y fidelidad”.

Andrés Fernández, estudiante de secundaria y monaguillo de la parroquia St. Kieran en Coconut Grove, posa junto a su párroco, el padre Jesús Ferras, mientras sostiene su certificado de los Premios para Monaguillos el 19 de abril de 2026 en la parroquia St. Kieran.

Fotógrafo: COURTESY

Andrés Fernández, estudiante de secundaria y monaguillo de la parroquia St. Kieran en Coconut Grove, posa junto a su párroco, el padre Jesús Ferras, mientras sostiene su certificado de los Premios para Monaguillos el 19 de abril de 2026 en la parroquia St. Kieran.

Eric, quien asiste a la parroquia St. Kieran en Coconut Grove, fue reconocido este año junto a su amigo Andrés Fernández, quien “le enseñó cómo hacer todo” mientras servía su primera Misa.

“Ser monaguillo te da una mirada detrás de cámaras de cómo funciona la Misa, cómo se llama cada objeto y cómo se utiliza”, dijo Eric con entusiasmo. Le gusta aprender sobre las partes de la Misa y por qué son importantes. Recordó “un momento en mi vida en el que entendí que no puedes simplemente ir a la iglesia un domingo. También tienes que mantener tu relación con Dios todos los días”.

“Creo que está aprendiendo mucho”, dijo su madre, Maria-Cristina Albornoz. “He visto crecimiento en él. Tienes que estar enfocado y ser responsable, y él lo es. He visto una especie de madurez, y eso le ha ayudado a crecer de muchas maneras”.

Como madre de un monaguillo, Albornoz también se ha sentido enriquecida por la experiencia. “Yo también estoy aprendiendo mucho, simplemente por lo que él me cuenta y por lo que he visto cuando sirve en el altar”.

En St. Kieran, los monaguillos tienen una comunidad muy activa, con reuniones semanales y actividades recreativas como paseos en bicicleta, almuerzos, boliche y retiros.“Eric va a una escuela muy pequeña, así que realmente no hay mucha socialización”, explicó Albornoz. “Ser monaguillo le brinda otra oportunidad de comunidad y sentido de pertenencia. Es como su pequeña familia”.

Más de 110 monaguillos de la Arquidiócesis de Miami fueron homenajeados durante los Premios para Monaguillos el 11 de abril de 2026 en la capilla St. Raphael del Seminario Universitario St. John Vianney.

Fotógrafo: COURTESY SERRA CLUB

Más de 110 monaguillos de la Arquidiócesis de Miami fueron homenajeados durante los Premios para Monaguillos el 11 de abril de 2026 en la capilla St. Raphael del Seminario Universitario St. John Vianney.


El 2 de abril, Jueves Santo, el párroco de Eric le dio la noticia después del ensayo de la Misa de Semana Santa: había ganado un premio. Eric no podía creerlo.

Mientras recibía su premio durante la ceremonia, su papá, mamá y hermana estaban allí para animarlo. Bromeó diciendo: “¡La única vez que recibí un certificado fue en mi graduación, así que sentí como si me estuviera graduando de algo!”

Reflexionando sobre su experiencia hasta ahora como monaguillo —las amistades, los ensayos y las horas dedicadas al servicio— Eric lo tiene claro: “Ser monaguillo vale la pena”.

¿QUÉ ES UN MONAGUILLO?

Funciones y responsabilidades principales:

  • Procesión: Llevar la cruz procesional y las velas (o antorchas) al inicio y al final de la Misa.
  • Liturgia de la Palabra: Sostener el Misal Romano (libro de oraciones) para el sacerdote y llevar el incienso durante la proclamación del Evangelio.
  • Liturgia de la Eucaristía: Ayudar en la preparación del altar llevando el cáliz, el copón y las vinajeras (agua y vino) al sacerdote.
  • Acciones rituales: Lavar las manos del sacerdote (lavabo) y tocar las campanas del altar durante la consagración.
  • Sagrada Comunión: Los monaguillos pueden sostener una patena de comunión (un pequeño plato metálico) debajo de la barbilla de los comulgantes para recoger cualquier partícula de la Hostia.
  • Después de la Comunión: Tras la comunión, los monaguillos reciben los vasos sagrados (cáliz y copón) del sacerdote, los llevan de regreso a la credencia y ayudan en la purificación de los vasos con agua.

Nota: Generalmente, los monaguillos reciben la Sagrada Comunión antes de llevar los objetos al altar para su purificación.

Requisitos para servir:

 

  • Sacramentos: Los monaguillos deben ser católicos bautizados que hayan recibido la Primera Comunión.
  • Formación: Deben recibir instrucción adecuada sobre sus funciones y el desarrollo de la Misa.
  • Reverencia: Se espera que sean atentos y mantengan una actitud de oración, reflejando la “participación activa” en la liturgia.

 

Nota: Aunque tradicionalmente era un rol para niños, el Código de Derecho Canónico de 1983 permite que tanto hombres como mujeres laicos sirvan en el altar.

Comments from readers

Vincent Limoli - 04/30/2026 04:55 PM
I remember serving... although back in the early 60's it was 'Altar Boys.' St.Bartholomew parish in Miramar.Having to learn Latin was a challenge... still remember some.Great bunch of fellow servers.Miss it at times...simpler days.

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