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Tristeza y oración por las familias de los desaparecidos en el colapso del edificio de Surfside

Sacerdotes, diáconos y capellanes acompañan y consuelan a los familiares y dan apoyo a los rescatistas

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El Cardenal Sean Patrick O’Malley, Arzobispo de Boston, habla con la madre de Anastacia Gramova, desaparecida en el colapso del edificio de apartamentos Champlain Towers South, en Surfside. A la extrema derecha se encuentra el P. Juan Sosa, párroco de St. Joseph, la iglesia más cercana al derrumbe. El Cardenal O’Malley visitó la zona del derrumbe con el Arzobispo Thomas Wenski y otros sacerdotes de Miami el 2 de julio de 2021.

Fotógrafo: ROCIO GRANADOS | LVC

El Cardenal Sean Patrick O’Malley, Arzobispo de Boston, habla con la madre de Anastacia Gramova, desaparecida en el colapso del edificio de apartamentos Champlain Towers South, en Surfside. A la extrema derecha se encuentra el P. Juan Sosa, párroco de St. Joseph, la iglesia más cercana al derrumbe. El Cardenal O’Malley visitó la zona del derrumbe con el Arzobispo Thomas Wenski y otros sacerdotes de Miami el 2 de julio de 2021.

Asistentes a la Misa del miércoles, 30 de junio, en la parroquia St. Joseph, muy cerca del edificio colapsado en Surfside oran por los afectados y sus familias.

Fotógrafo: ROCIO GRANADOS | LVC

Asistentes a la Misa del miércoles, 30 de junio, en la parroquia St. Joseph, muy cerca del edificio colapsado en Surfside oran por los afectados y sus familias.

MIAMI | Después de más de tres semanas del colapso parcial del edificio de apartamentos Champlain Towers South in Surfside, al norte de Miami Beach, feligreses de la parroquia St. Joseph, localizada solo a dos cuadras del lugar, no dejan de sentir tristeza por lo ocurrido y continúan orando.

El colapso sucedido el 24 de junio pasado, según los primeros reportes de las autoridades, dejó a más de 150 personas desaparecidas y otras 35 fueron rescatadas. Hasta el 9 de julio, los números eran 60 muertos y 80 desaparecidos.

“Me siento triste y estoy en constante oración por esas familias”, dijo Yolanda Garay, refiriéndose a las 10 familias registradas en la parroquia que vivían en el edificio colapsado. (Actualización: A partir del 19 de julio, las autoridades confirmaron que todos los miembros de esas familias habían perecido en el derrumbe.)

Garay conoce a la mayoría de los feligreses por su nombre. Debido a las medidas sanitarias por el COVID-19, ella se encarga de recibir a los feligreses en la puerta de la iglesia antes de las Misas y se cerciora de que usen mascarillas y se desinfecten las manos antes de entrar.

“Se me parte el corazón porque los conocía y cada vez que venían a la Misa los saludaba y ahora, a medida que van pasando los días, nos damos cuenta de que faltan más personas”, dijo Garay señalando que algunas familias no registraban a todos sus miembros en la parroquia.

La mañana del 30 de junio, Garay dijo que se enteró que habían encontrado el cuerpo de Hilda Noriega, feligresa de la parroquia y madre del jefe de la Policía de North Bay Village, cercano al lugar, “y que la habían encontrado con el Santo rosario en la mano”.

“Estamos en constante oración por todas esas familias, porque no es fácil perder un familiar y las circunstancias en que se perdieron. Y la incógnita de que, si están o no están con vida, es desgarrador”, dijo.

Equipos de búsqueda y rescate buscan sobrevivientes entre los escombros del colapso parcial del edificio de condominios Champlain Towers South, en Surfside, el 30 de junio. Unos días después, el 4 de julio, la parte que quedo en pie del edificio fue demolido por las autoridades para agilizar las labores de búsqueda y rescate.

Fotógrafo: ROCIO GRANADOS | LVC

Equipos de búsqueda y rescate buscan sobrevivientes entre los escombros del colapso parcial del edificio de condominios Champlain Towers South, en Surfside, el 30 de junio. Unos días después, el 4 de julio, la parte que quedo en pie del edificio fue demolido por las autoridades para agilizar las labores de búsqueda y rescate.

El Arzobispo Thomas Wenski habla con la prensa, el 2 de julio, después de visitar el edificio de apartamentos Champlain Towers South, en Surfside, que colapsó el 24 de junio. A su derecha, observa el Cardenal Sean Patrick O’Malley, Arzobispo de Boston, quien lo acompañó en su visita.

Fotógrafo: ROCIO GRANADOS | LVC

El Arzobispo Thomas Wenski habla con la prensa, el 2 de julio, después de visitar el edificio de apartamentos Champlain Towers South, en Surfside, que colapsó el 24 de junio. A su derecha, observa el Cardenal Sean Patrick O’Malley, Arzobispo de Boston, quien lo acompañó en su visita.

El P. Juan Sosa, párroco de la iglesia St. Joseph, en Miami Beach, visita el 2 de julio el memorial a las personas desaparecidas en el colapsado edifico de apartamentos Champlain Towers South, en Surfside.

Fotógrafo: ROCIO GRANADOS | LVC

El P. Juan Sosa, párroco de la iglesia St. Joseph, en Miami Beach, visita el 2 de julio el memorial a las personas desaparecidas en el colapsado edifico de apartamentos Champlain Towers South, en Surfside.

La parroquia tiene el Libro de Oración de Surfside, donde los feligreses y visitantes escriben los nombres de las personas que se sabe están desaparecidas, y durante las Misas y servicios religiosos se reza por ellos.

También todos los grupos de la parroquia están en oración por esas familias y cuando encuentran un familiar de un desaparecido, “les damos un abrazo para fortalecerlos y que también sepan que no están solos, que su familia de St. Joseph siempre esta con ellos en nuestro corazón y en nuestras oraciones”, dijo Garay.

 

LA IGLESIA ESTÁ ALLÍ DANDO CONSUELO

Lo que sucedió con las personas atrapadas en el edificio colapsado “es muy difícil, por eso hay que rezar bastante por ellos. Hay que pedir a Dios por todos, no importa quienes sean, todos somos iguales. ¡Humanos!”, dijo Muna Meckel, otra feligresa y agregó, “no solo se reza en la Misa, sino en todas partes”.

Y eso es lo que están haciendo varios sacerdotes, capellanes y diáconos arquidiocesanos desde que sucedió el colapso. Han estado ofreciendo apoyo espiritual a los familiares, a los socorristas e incluso a los medios de comunicación. Ellos pasan el día en el centro de reunificación y en el memorial por las víctimas del derrumbe, un mural con fotografías de los desaparecidos, levantado a poca distancia del edificio colapsado.

“Mi rol es confortar a todos. A los familiares que están acá dejarlos hablar y darles consuelo y una oración”, dijo el capellán del Departamento de la Policía de Miami Dade, el diácono Thomas Hanlon, quien ha estado en el lugar desde el primer día.

El P. Matthew Gómez, director de la Oficina arquidiocesana de Vocaciones dijo que pudo darle soporte y apoyo a las personas de la prensa. “No pensamos que ellas necesitan ese apoyo ministerial, pero ellos han estado aquí desde el primer día con lluvia, sol, truenos y relámpagos. También ese estrés emocional y físico les está afectando”.

También hay sacerdotes en el lugar de los escombros – como el capellán del Departamento de Bomberos de Miami y rector de la Catedral St. Mary, el P. Christopher Marino − que han estado brindando acompañamiento espiritual y apoyo a las cuadrillas de búsqueda y rescate que tienen la difícil tarea de buscar entre los escombros señales de vida y recuperar los cuerpos de los fallecidos.

El P. Juan Sosa, párroco de St. Joseph, desde el día del colapso ha recorrido los alrededores de la zona de la tragedia muchas veces y ha dado innumerables entrevistas a los medios de comunicación. En una carta fechada el 29 de junio sobre lo ocurrido, dijo que la respuesta para lidiar con esta “experiencia”, el derrumbe inesperado, en mitad de la noche de un edificio donde residen feligreses de su parroquia, surge de la misma tragedia que finalmente nos toca a todos los que escuchamos la noticia y vemos los escombros. “Debes estar presente y disponible, con la esperanza de que Dios restaurará lo que está roto y traerá paz a quienes esperan noticias de sus familiares y amigos”.

Pidió oraciones a toda la comunidad y agradecer por las señales de vida en medio de la angustia y el dolor, y por la ardua y continua labor de los socorristas; la voluntad persistente de las personas de compartir lo que puedan con quienes perdieron su hogar; el consuelo de consejeros y capellanes; el compromiso de los jóvenes de convertirse en embajadores de buenas noticias en medio de malas noticias.

También el Arzobispo Thomas Wenski junto con el Cardenal de Boston, Seán O’Malley, el 2 de julio, visitaron el sitio del derrumbe para orar con los miembros de los equipos de búsqueda y rescate cerca de los escombros y orar por las familias de los desaparecidos frente al muro conmemorativo.

Esta tragedia ha tocado a muchos debido a la diversa cantidad de personas de diferentes orígenes religiosos que vivían en el edificio de apartamentos Champlain Towers South, dijo el Arzobispo Wenski, refiriéndose a que entre los muertos y desaparecidos se encuentran judíos y católicos de América Latina y del Sur de La Florida, rusos y del sudeste asiático, familias jóvenes, jubilados y turistas.

“Hay mucha oscuridad por la pérdida de vidas, pero la fe es un rayo de luz”, dijo el Arzobispo Wenski a los medios de comunicación y agregó que representantes de Catholic Charities y de Catholic Health Services (Servicios de Salud Católicos) están ofreciendo consejería, ayudando a encontrar viviendas y otras necesidades como; físicas, psicológicas y espirituales.

“Todos estamos muy conmovidos por el sufrimiento humano que experimentamos aquí. Pero a la vez, vemos como la mejor parte de la humanidad sale en estas circunstancias, la generosidad, el coraje, la valentía de las personas que quieren ayudar hasta poner sus vidas en riesgo para ayudar a su prójimo”, dijo el Cardenal O’Malley, después de su visita a la zona del derrumbe.

El P. Juan Rumín Domínguez, vicario parroquial de St. Joseph, quien también visitó el lugar junto con el Arzobispo Wenski dijo, “me impresionó mucho ver a esas personas que día y noche están arriesgando sus propias vidas para rescatar la de otros. Es un gran ejemplo visto desde la fe también. Todos esos rescatistas de los Estados Unidos, de diferentes estados, y de Israel y de México, son un gran ejemplo”.

Mientras algunas familias mantienen la esperanza de encontrar con vida a sus seres queridos, otras empiezan a despedirlos. El martes, 6 de julio se realizó los servicios fúnebres de la familia Guara, el padre Marcus Guara, su esposa Anaely Rodríguez y sus hijas Lucía y Emma, de 11 y 4 años respectivamente, en la iglesia St. Joseph. También se realizó el servicio fúnebre para Hilda Noriega, en la iglesia St. Patrick, en Miami Beach.

La noche del 4 de julio, parte de la estructura que había quedado en pie, y que fue evacuada desde el derrumbe, fue demolida, para garantizar la seguridad de los equipos de búsqueda y rescate y expandir el rango de búsqueda, especialmente en el área más cercana al edificio, dijeron las autoridades.

El viernes, 17 de julio, las autoridades de Miami-Dade anunciaron que habían recuperado de los escombros un total de 95 víctimas, de un total de 97 reportadas desaparecidas.

Este artículo fue publicado en la edición de julio 2021 de La Voz Católica, que fue a imprenta el 12 de julio. El número de muertos y desaparecidos se actualizó cuando se publicó en línea.

El Cardenal Sean Patrick O’Malley, Arzobispo de Boston, ora con el equipo Nacional de Búsqueda y Rescate del estado de Indiana, parte del sistema nacional de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, FEMA, durante su visita a Surfside, el 2 de julio.

Fotógrafo: ROCIO GRANADOS | LVC

El Cardenal Sean Patrick O’Malley, Arzobispo de Boston, ora con el equipo Nacional de Búsqueda y Rescate del estado de Indiana, parte del sistema nacional de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, FEMA, durante su visita a Surfside, el 2 de julio.


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