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Feature News | Thursday, November 14, 2013

Dolor y esperanza entre los filipinos del sur de La Florida

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Algunos sobrevivientes son transportados en un camión militar al aeropuerto de Tacloban, Filipinas, el 14 de noviembre de 2013.

Fotógrafo: Photo by Dondi Tawatao/Getty Images

Algunos sobrevivientes son transportados en un cami�n militar al aeropuerto de Tacloban, Filipinas, el 14 de noviembre de 2013.

MIAMI | Antes de que el gigantesco tif�n Haiyan se desplazara por el Pac�fico como la tormenta m�s poderosa de la historia, Romelito Glabog estaba planeando el bautizo y la fiesta de su hijo m�s peque�o, Peter Francis.

Pero despu�s de comunicarse por primera vez con sus familiares, luego del paso del tif�n por la localidad costera de Daanbantayan, el �rea m�s al norte de la provincia de Ceb�, donde los da�os ocasionados por la tormenta fueron m�s severos, Glabog decidi� enviar $1,000 a sus familiares y vecinos.

Glabog, un feligr�s de la iglesia Little Flower, de Hollywood, todav�a piensa en el bautizo de su hijo, pero cancel� la cena para 100 invitados en un restaurante filipino, para enviar ese dinero y ayudar a sus compatriotas en el devastado pa�s.

�Daanbantayan es el lugar donde el tif�n toc� tierra por cuarta vez: la ciudad est� severamente da�ada y el 90 por ciento de las casas fueron totalmente destruidas o no tienen techo�, dijo. �l sigui� el paso de la tormenta por la transmisi�n de radio en vivo desde las Filipinas, a�adi�.

Un periodista describi� el tif�n como �el silbato de la muerte�. �Esa zona todav�a no tiene electricidad y es a�n dif�cil comunicarse con las familias�, dijo Glabog el 13 de noviembre, refiri�ndose a la zona norte de Ceb�.

�Espero que podamos hacer lo que hicimos con Hait� (despu�s del terremoto), en t�rminos de la gente del sur de La Florida: compartir algunas de las bendiciones que tenemos aqu�.�

 
Un hombre transporta a una mujer en una silla de ruedas, provistos ambos de máscaras quirúrgicas, en la ciudad de Tacloban, el 14 de noviembre de 2013.

Fotógrafo: Photo by Dondi Tawatao/Getty Images

Un hombre transporta a una mujer en una silla de ruedas, provistos ambos de m�scaras quir�rgicas, en la ciudad de Tacloban, el 14 de noviembre de 2013.

Pocos d�as despu�s de la tormenta, Janet Macasero, coordinadora del Apostolado Filipino de la Arquidi�cesis de Miami, convoc� a los miembros de su equipo central para realizar una reuni�n de emergencia. Ellos est�n utilizando los medios sociales para construir una red con el fin de compartir informaci�n sobre familiares desaparecidos.

�Todos los d�as nos enteramos de que otro amigo nuestro ha sido encontrado, y uno aqu�, un familiar cercano lo encontraron justo hoy�, dijo Macasero, feligresa de la iglesia de San L�zaro, en Hialeah.

Ella a�n est� preocupada por un amigo cercano que trabajaba para una compa��a de transporte en Tacloban y que sigue desaparecido despu�s del paso de Haiyan. �Facebook es uno de los medios de conexi�n con los dem�s. La tecnolog�a es algo por lo que tenemos que estar agradecidos, porque estamos escuchando las trasmisiones de las emisoras de radio y televisi�n (sat�lite) en nuestro pa�s�, dijo Macasero.

La comunidad est� buscando formas de organizar algunos de sus propios env�os de suministros a las Filipinas, dijo, pero tales esfuerzos, invariablemente, tomar�n semanas para cruzar el mar abierto.

�Personalmente, no importa si la ayuda es grande o peque�a. Es cada pedacito lo que ayuda y el pensamiento lo que cuenta: uno o dos d�lares dados de coraz�n son importantes para m�, dijo Macasero.
 
La arquidi�cesis env�a ayuda a Filipinas
La Arquidi�cesis de Miami sigue recogiendo contribuciones para las v�ctimas del tif�n Haiyan en Filipinas.

Bajo la direcci�n del arzobispo Thomas Wenski, todas las parroquias del arquidi�cesis realizaron una segunda colecta especial el fin de semana del 16 al 17 de noviembre.

Los fondos ser�n enviados a Catholic Relief Services (Servicios Cat�licos de Socorro), que ya estaban en el lugar ayudando a los filipinos afectados por el terremoto de 7.1 de magnitud que azot� al pa�s en octubre.

Las personas que deseen ofrecer un donativo a�n pueden hacerlo, enviando un cheque a la Arquidi�cesis de Miami, 9401 Biscayne Blvd. Miami Shores, FL 33138, destinado a �relief efforts�.

Para hacer una donaci�n directa a Catholic Relief Services, visite la p�gina digital: www.crs.org o mande un mensaje de texto a RELIEF, al 25383.
 

Alrededor de 600,000 personas se han quedado sin hogar o est�n desplazadas, y se presume que miles murieron por causa de Haiyan, que azot� las Filipinas y la regi�n circundante el 8 de noviembre. La enorme y poderosa tormenta dej� muchas aldeas lejanas y pueblos costeros sin acceso a suministros, energ�a, transporte o comunicaciones.

Algunos floridanos no hab�an podido ponerse en contacto telef�nico con sus familias en las Filipinas una semana despu�s de la tormenta. Otros lograron hacerlo, s�lo para recibir malas noticias.

Freda Juan, esposa y madre de tres hijos que asiste a la iglesia Little Flower, est� de duelo despu�s de que su hermano, que vive en el �rea m�s afectada de Tacloban, logr� llegar a un lugar donde pudo llamar a La Florida con la noticia de que dos miembros de su familia perecieron por el paso del tif�n, y se desconoce el paradero de otro.

��l se fue a otra isla para conseguir comida y pudo hablar por su tel�fono celular�, dijo Juan. �Le pregunt� c�mo est�n y si pueden comer, d�nde se est�n alojando. Nuestra casa fue destruida, desapareci� por completo�.

Comprensiblemente conmocionada por los acontecimientos, Juan dijo que est� bastante preocupada al saber que su madre y su padre est�n en un refugio junto con otros damnifi cados del tif�n en la parroquia de San Jos�, en Tacloban.

�No he hablado con mi madre ni mi padre todav�a�, dijo. �Estoy tratando de pedir a amigos que vayan a la iglesia, los encuentren y me llamen. Hemos perdido a la cu�ada de mi mam� y a uno de mis primos, y otro sigue desaparecido�.

La familia de Juan estaba planeando un viaje a las Filipinas en diciembre, para Navidad. Ahora el car�cter del viaje ha cambiado. Mientras tanto, a ella le preocupan sus padres.

�Espero que puedan comer y beber, me preocupo mucho por ellos. Hasta ahora ha sido una pesadilla, y a veces desear�a que nada de esto fuese real�.

Actualmente, los filipinos est�n utilizando dos sitios web para saber sobre sus familiares y amigos  desaparecidos.

Comments from readers

Brandy Ayers - 11/14/2013 07:13 PM
RELIEF I pray is on the way

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