Blog Published

Blog_17754909112034_S

17754909112034


Comienzo con avisarles que sé muy poco sobre el tema de los superhéroes. Mis hijos, ya adultos, desistieron de intentar explicarme sobre los "orígenes" y los "alter egos". Y, al parecer, "reboot" no tiene nada que ver con reiniciar mi ordenador.

Cuando comienzan el día, ¿cuál es su rutina o su ritual de aseo? ¿Se lavan la cara, se cepillan los dientes, toman grandes cantidades de café? ¿Se ponen una capa?

Espero que sí, porque necesitamos unidos a todos los “Avengers" (Vengadores) y a la "Liga de la Justicia", y que todos los demás se sumen para proteger a los niños de los males que les acechan. A diferencia de los personajes de una mega producción de superhéroes, estos malvados no son tan fáciles de identificar. Cuando van a alguna parte, no siempre hay una iluminación tenue y lúgubre, ni se escuchan melodías musicales dramáticas; tampoco suelen tener cicatrices, quemaduras o cojera, como el Joker, Dos Caras, el Pingüino o el Capitán Garfio; y sus armas no son tan llamativas como el cetro de Loki o la criptonita de Lex Luthor.

Una cosa que sí tienen en común es una falta general de remordimiento. Y es que, sencillamente, consideran que no han hecho nada malo.

En esta batalla, para actuar con valentía hay que empezar por comprender el proceso de "grooming", una táctica de manipulación deliberada que utilizan los depredadores. Ahí es donde comienzan los delitos contra los niños. Sea cual sea el objetivo final, o el "Endgame" (noten la referencia), todo empieza con el "grooming". Ya sea al acechar a niños que se quedan solos con demasiada frecuencia; al solicitar ayuda para "encontrar un cachorrito perdido"; al "hacerse amigo" de niños en las redes sociales; o al abusar de la inteligencia artificial, la premisa es la misma. El "grooming" consiste en construir una relación —de confianza— con un niño como base para la futura manipulación y el abuso inevitable. En este proceso, se obliga a la víctima a considerar al depredador como un "amigo". La relación se convierte entonces en la base del "gaslighting", una distorsión de la realidad, lo que hace que la víctima se sienta cómplice y dispuesta a guardar secretos. No nos equivoquemos: en los casos de "grooming" la culpa nunca es de las víctimas.

Hay tres tipos de "grooming":

El "grooming" físico es el proceso de desensibilizar al niño mediante niveles crecientes de cercanía. Puede pasar de un simple saludo con la mano a un abrazo o a compartir una silla. Del mismo modo, el "grooming" en línea hace lo mismo de forma virtual. Se trata de una progresión que comienza por ganarse el acceso mediante perfiles falsos o "amigos" comunes, para luego establecer la confianza a través de un apoyo falso, compartir secretos, e introducir temas sexuales, lo que conduce a sugerencias más explícitas.

El "grooming" psicológico, de manera similar, avanza a través de etapas de aceptación, comenzando por colmar a la víctima de elogios, atención, apoyo emocional, amistad, e incluso declaraciones de amor. Luego, pasan a los regalos, convirtiendo a las víctimas en cómplices, con lo que les persuaden para que guarden secretos.

El "grooming" comunitario es, quizás, el más desconcertante, ya que puede ser el más difícil de reconocer. De hecho, se personifica como el adulto "ideal". Bajo esta apariencia, los depredadores se ganan la confianza y una buena reputación como personas serviciales y honradas en la comunidad —incluso irreprochables—, porque ganarse la confianza de los adultos con autoridad y/o del entorno de los niños les garantiza el acceso a ellos. Buscan puestos de respeto y se ganan modestamente el agradecimiento, especialmente si son voluntarios, lo que lleva a los niños a verlos como personas de confianza. Buscan roles como líderes de exploradores, entrenadores, voluntarios en actividades extraescolares, así como otros roles secundarios que pueden implicar menos supervisión.

Por eso es fundamental que la gente reciba capacitación sobre la naturaleza del abuso y la naturaleza de los depredadores. Si ustedes son personas de bien, los niños necesitan que estén capacitados y alertas. Y si son depredadores no identificados que se hacen pasar por adultos de confianza, sepan que los "superhéroes" están vigilando y tienen plena conciencia de cuál es el comportamiento aceptable y cuál es inaceptable y preocupante. También sabemos que, en última instancia, el depredador necesita estar a solas con el menor para cometer este delito. Depende de todos nosotros evitar que eso ocurra. Es un "Día de Ajuste de Cuentas" (¡y no puedo evitar la referencia al tema de los superhéroes!)

Últimamente he pensado que existe un cuarto tipo de "grooming". En realidad es una combinación de los tres tipos presentados aquí, ¡pero en esteroides!

Pienso en la IA. Sí, la inteligencia artificial. ¿Recuerdan cuando nos preocupaba que nuestros hijos navegaran la internet? El acceso a la red mundial de información, o "World Wide Web" ("www") ofrece grandes recursos, pero también significa que el mundo tiene acceso a nuestros hijos. "La puerta está abierta de par en par", como solíamos decir. Pues bien, la IA lo multiplica por un millón. Es el "Paragon, Nova, Omnipotente/Omni-Manipulador" que lo controla todo y a todos. ¿Que si da miedo? ¡Es aterrador! Como Thanos. Pero si los buenos también la aprenden y la adoptan, quizá la IA pueda utilizarse para el bien. Por ejemplo, en este momento la IA se está utilizando para detectar a los depredadores en línea. En los casos de CSAM (materiales de abuso sexual infantil, por su sigla en inglés), una forma especialmente perversa de mal, se pueden aplicar algoritmos de IA para detectar el "grooming" en línea, la "sextorsión" (una forma de chantaje o extorsión en la que una persona amenaza a otra con difundir imágenes, videos o información íntima o sexual si no accede a sus exigencias), y el material sexual basado en imágenes, tanto para uso personal como comercial. Aún no se puede considerar como prevención, pero es una respuesta y es un comienzo.

Nosotros también podemos ayudar al mantenernos informados sobre las últimas tendencias y tecnologías mediante la lectura de los boletines mensuales de Virtus. Al hacerlo, podemos mantenernos un paso por delante de los depredadores.

"¡No hay nada que temer: Underdog está aquí!" Con eso sí que he dejado claro mi edad —y el ruido que se escucha es el de mis hijos al poner los ojos en blanco de forma muy dramática. En inglés —"There's no need to fear: Underdog is here!"— es la frase más famosa de Underdog, un perro superhéroe ficticio que, bajo la identidad de Shoeshine Boy, aparenta ser humilde y débil, pero en realidad tiene superpoderes.

Sin embargo, a menudo nos sentimos como los más subestimados en esta batalla por proteger a los niños. Ya sea al luchar por políticas de protección, procurar el cumplimiento de las políticas existentes por parte de empleados y voluntarios, enfrentarnos a normas culturales que pueden no estar en consonancia con las medidas de protección, o navegar por el sistema legal, no dejamos de luchar.

Mi rutina de arreglo personal comienza con la declaración de mi lema, algunas veces frente al espejo mientras ensayo expresiones intimidantes para reforzar mi determinación:

"Sé el tipo de persona que, cuando tus pies toquen el suelo cada mañana, el diablo diga: '¡Oh, rayos! ¡Ya se levantó!'"

Ruego para que se unan a mí. No hace falta llevar capa.

Add your comments

Comments from readers

Kathuska Pino - 04/06/2026 02:43 PM
We ask God to grant us the ability to recognize those who seek to cause harm, as well as those who have been victims of abuse in their childhood, so that the Lord may heal them, pour out His Holy Spirit upon them, and send their guardian angel to always protect the vulnerables.

Powered by Parish Mate | E-system

This site is protected by reCAPTCHA and the Google Privacy Policy and Terms of Service apply