La libertad de tener menos
Monday, March 31, 2014
*Blanca Morales
A veces pasamos por la vida cargando el peso innecesario de lo superfluo.
Compramos por capricho, y terminamos con m�s de lo que necesitamos. Antes de darnos cuenta, no tenemos d�nde colocar esos art�culos, lo que nos lleva a:
- la necesidad de buscar m�s espacio para almacenar
- tener un refrigerador y una alacena repletos de productos expirados, o
- tener un enorme revoltijo de cachivaches
�Es para mantener las apariencias? El consumo evidente es una competencia que nunca termina.
�Es para sentirse mejor sobre uno mismo? Historias humanas documentadas por miles de a�os, demuestran que las posesiones materiales nunca llenar�n el vac�o en nuestra vida.
Ya sea por el efecto de la cultura consumista, o por una necesidad emocional o espiritual, el tener m�s tiene poco que ver con encontrar la felicidad.
Con frecuencia, los antrop�logos dan cuenta de que los ciudadanos en los pa�ses del Tercer Mundo son mucho m�s felices que aquellos con �xito en el Primer Mundo.
�Cu�l es el secreto de su felicidad?
Ellos encuentran placer en la simplicidad.
Tener mucho puede sentirse como una carga, es extenuante, abrumador y hasta limitante.
Usted sabe que aquellas dos latas adicionales de vegetales que obtuvo hace semanas a precio de �compre uno y ll�vese otro�, ocupan mucho espacio en su alacena. Le miran con burla cada vez que busca los suministros, porque nunca sabe qu� cocinar con ellas. �Pero qu� puede hacer? Est�n ah�.
A�n tiene un iPod de segunda generaci�n en la gaveta, y no lo ha usado en a�os. Prefiere usar su elegante tel�fono inteligente. Ese fue el tel�fono que reemplaz� al modelo del a�o pasado, que tambi�n acumula polvo en la gaveta.
Tiene cinco pares de vaqueros o jeans de bota ancha. Por supuesto, se ven casi id�nticos, pero si se fija bien, la tela de uno es deste�ida y la de los otros cuatro es gastada. Est� claro que los necesita, que necesita cada uno de ellos, aun si en su armario apenas cabe otra percha.
�Por qu� agobiarse m�s?
El desprendimiento puede ser algo maravilloso. Otorga la libertad que el adquirir y el poseer nunca pueden ofrecer. Mientras menos acumulamos, menos abrumados nos sentimos. Sin embargo, mientras m�s adquirimos sin necesidad, m�s apegados nos sentimos a las cosas.
Comience con una evaluaci�n r�pida: �Por qu� tengo (llene el blanco)? �De verdad lo necesito, o s�lo me aferro a ello? �Cu�ndo fue la �ltima vez que lo us�? �Tengo otro por ah�?
Eche un vistazo a su alrededor y analice lo que en realidad es esencial. Desh�gase de las aplicaciones que no usa en su tel�fono, limpie su armario de lo que nunca utiliza, saque los libros viejos de la universidad que tiene en su estante, y desh�gase de aquel fut�n de repuesto en el que ya nadie duerme.
Entonces, piense en qui�n pudiera beneficiarse de su abundancia.
Luego, organice y clasifique los art�culos, y env�elos a las organizaciones apropiadas. En lugares como los bancos de alimentos, refugios para desamparados, iglesias y otros centros de donaci�n, siempre hay necesidad de art�culos para ayudar a los indigentes.
Por �ltimo, disfrute la belleza del altruismo y del�itese en la dulce libertad del �menos es m�s�.

Comments from readers
Que Dios te siga usando como Su instrumento para comunicarse con nosotros sus hijos amados.
Bendiciones.