
Cinco citas imprescindibles
El Papa Francisco y la desigualdad econ�mica
Monday, September 2, 2013
*US Conference of Catholic Bishops
Fotógrafo: FILE PHOTO
El obispo Robert McElroy es obispo auxiliar de la Arquidi�cesis de San Francisco y miembro del Comit� sobre Justicia Dom�stica y Desarrollo Humano de la Conferencia de Obispos Cat�licos de los Estados Unidos.
En la vida de una instituci�n que �piensa en siglos�, como la Iglesia Cat�lica, cinco meses es nada. Por eso es casi milagroso que, en el poco tiempo desde su elecci�n, el Papa Francisco haya acumulado tanta ense�anza sobre un solo tema: la desigualdad econ�mica. Este asunto tambi�n es el centro de atenci�n de la Declaraci�n del D�a del Trabajo 2013, por el Obispo Stephen E. Blaire, de Stockton, California, presidente del Comit� sobre Justicia Dom�stica y Desarrollo Humano, de la Conferencia de Obispos de los Estados Unidos.
Tres d�as despu�s de su elecci�n, el Papa Francisco relacion� la selecci�n de su nombre a san Francisco de As�s, y dijo: �Quiero una Iglesia pobre y para los pobres�. Esto inici� un torrente sobre la desigualdad econ�mica y la respuesta de la Iglesia a la misma. Aqu� presento cinco citas esenciales del Papa Francisco sobre este tema, y por qu� cada una es significativa:
1. �Mientras las ganancias de unos pocos van creciendo exponencialmente, las de la mayor�a disminuyen. Este desequilibrio proviene de ideolog�as que defienden la autonom�a absoluta de los mercados y la especulaci�n financiera, negando el derecho de control de los Estados, encargados de velar por el bien com�n. Se instaura una nueva tiran�a invisible, a veces virtual, que impone, de forma unilateral e implacable, sus leyes y sus reglas�. � Discurso a los nuevos embajadores al Vaticano, 16 de mayo
Esta cita lo dice todo. Unos pocos tienen demasiado dinero, mientras la mayor�a lucha por sobrevivir. Esto es el resultado directo de ideolog�as que anteponen el mercado libre a todo lo dem�s, incluyendo la obligaci�n que tiene el gobierno de asegurarse de que las necesidades b�sicas de la gente sean satisfechas. El Santo Padre dice que el dinero debe servir, no gobernar. Algunos analistas han observado que Francisco, quien enfatiza su papel como obispo de Roma, se asegur� de referirse a s� mismo como el Papa mientras pronunciaba estos comentarios.
2. �Toda teor�a o acci�n econ�mica y pol�tica debe emplearse para suministrar a cada habitante de la tierra ese m�nimo de bienestar que consienta vivir con dignidad, en la libertad, con la posibilidad de sostener una familia, educar a los hijos, alabar a Dios y desarrollar las propias capacidades humanas. Esta es la cuesti�n principal. Sin esta visi�n, toda la actividad econ�mica no tendr�a sentido�. � Carta al Primer Ministro David Cameron en ocasi�n de la Cumbre del G8
Esta cita refleja la fibra de la doctrina social cat�lica desde Rerum Novarum (1891), que la gente debe ser el eje de cada sistema econ�mico.
3. �Esto pasa hoy: si las inversiones en las bancas caen un poco... tragedia... �qu� hacer? Pero si mueren de hambre las personas, si no tienen qu� comer, si no tienen salud, �no pasa nada! ��sta es nuestra crisis de hoy! Y el testimonio de una Iglesia pobre para los pobres va contra esta mentalidad�. � Discurso en la Vigilia de Pentecost�s, 18 de mayo
Aqu�, el Papa Francisco cuestiona con claridad las prioridades de la sociedad. �C�mo podemos estar tan enajenados de nuestra propia humanidad, que nos preocupemos m�s por el destino de un banco que el de una vida humana? Nuestra cultura americana ha logrado tanto a trav�s de la creaci�n y la innovaci�n, pero nuestra cultura tambi�n sufre de un materialismo que es penetrante y corrosivo.
4. ��Pero recordemos bien que el alimento que se desecha es como si se robara de la mesa del pobre, de quien tiene hambre!� � Audiencia General, 5 de junio
No s�lo son nuestras pol�ticas las que ignoran a los pobres, sino tambi�n nuestros h�bitos. Francisco critica una �cultura desechable� que da valor a la gente seg�n su capacidad para consumir, y trata a los dem�s como in�tiles. Debemos darnos cuenta de que nuestros estilos de vida a menudo dan legitimidad a las desigualdades grotescas de los ingresos y los niveles de vida que nos rodean. M�s penetrante a�n es que debemos examinar aquellas �reas de nuestra vida personal en las que nos hemos rendido por completo ante la seducci�n del materialismo, y entonces debemos cambiar en nuestro coraz�n.
5. �Tantos de nosotros, me incluyo tambi�n yo, estamos desorientados, no estamos ya atentos al mundo en que vivimos, no nos preocupamos, no protegemos lo que Dios ha creado para todos y no somos capaces siquiera de cuidarnos los unos a los otros�. � Homil�a, 8 de junio
El Papa pronunci� estas palabras en Lampedusa, la isla italiana donde hubo un tr�gico naufragio de una barcaza de inmigrantes africanos que buscaban una mejor vida, y en el fallecieron cientos de personas. En nuestros corazones, nos damos cuenta de la pobreza insoportable que existe en las naciones m�s pobres de la Tierra. Pero con mucha frecuencia, respondemos sin justicia o ni siquiera caridad, sino que aislamos los gritos de dolor y las escenas de sufrimiento entre los pobres, para que no tengamos que sondear profundamente en la naturaleza de nuestra propia sociedad, en nuestras opciones personales. De esta manera, nos convertimos en part�cipes de lo que Francisco ha definido como �una cultura mundial de indiferencia�.
Con la gracia de Dios, podemos responder al llamado del Papa Francisco a construir una cultura de encuentro, en la que veamos a cada persona con la dignidad que Dios le ha otorgado.
El obispo McElroy es obispo auxiliar de la Arquidi�cesis de San Francisco y miembro del Comit� sobre Justicia Dom�stica y Desarrollo Humano de la Conferencia de Obispos Cat�licos de los Estados Unidos.

Comments from readers
I work for 25 years volunteer in St. Vincent de Paul Society and now I very happy with our Pope, because he teach us to help the poor.
Thanks God