Papa a j�venes: �Hagan l�o�
Friday, July 26, 2013
*WYD2013 Pilgrims
Dado que nuestros j�venes Miamenses aparentemente est�n bastante enredados en el �l�o de R�o�, y no nos han podido enviar m�s reflexiones personales, utilizamos este espacio para compartir el texto de las palabras espontaneas del Papa Francisco durante su reuni�n con los j�venes argentinos.
Para leer todos los mensajes del papa durante su estancia en la Jornada Mundial de la Juventud en R�o, vaya aqu�. Y para ver video-reportajes de las celebraciones, vaya aqu�.
Gracias.. Gracias.. por estar hoy aqu�, por haber venido� Gracias a los que est�n adentro y muchas gracias a los que est�n afuera. A los 30 mil, que me dicen que hay afuera. Desde ac� los saludo; est�n bajo la lluvia... Gracias por el gesto de acercarse... Gracias por haber venido a la Jornada de la Juventud. Yo le suger� al doctor Gasbarri, que es el que maneja, el que organiza el viaje, si hubiera un lugarcito para encontrarme con ustedes, y en medio d�a ten�a arreglado todo. As� que tambi�n le quiero agradecer p�blicamente al doctor Gasbarri esto que ha logrado hoy.
Quisiera decir una cosa: �qu� es lo que espero como consecuencia de la Jornada de la Juventud? Espero l�o. Que ac� adentro va a haber l�o, va a haber. Que ac� en R�o va a haber l�o, va a haber. Pero quiero l�o en las di�cesis, quiero que se salga afuera� Quiero que la Iglesia salga a la calle, quiero que nos defendamos de todo lo que sea mundanidad, de lo que sea instalaci�n, de lo que sea comodidad, de lo que sea clericalismo, de lo que sea estar encerrados en nosotros mismos.
Las parroquias, los colegios, las instituciones son para salir; si no salen se convierten en una ONG, y la Iglesia no puede ser una ONG. Que me perdonen los Obispos y los curas, si algunos despu�s le arman l�o a ustedes, pero.. Es el consejo. Y gracias por lo que puedan hacer.
Miren, yo pienso que, en este momento, esta civilizaci�n mundial se pas� de rosca, se pas� de rosca, porque es tal el culto que ha hecho al dios dinero, que estamos presenciando una filosof�a y una praxis de exclusi�n de los dos polos de la vida que son las promesas de los pueblos. Exclusi�n de los ancianos, por supuesto, porque uno podr�a pensar que podr�a haber una especie de eutanasia escondida; es decir, no se cuida a los ancianos; pero tambi�n est� la eutanasia cultural: no se les deja hablar, no se les deja actuar.
Y exclusi�n de los j�venes. El porcentaje que hay de j�venes sin trabajo, sin empleo, es muy alto, y es una generaci�n que no tiene la experiencia de la dignidad ganada por el trabajo. O sea, esta civilizaci�n nos ha llevado a excluir las dos puntas, que son el futuro nuestro. Entonces, los j�venes: tienen que salir, tienen que hacerse valer; los j�venes tienen que salir a luchar por los valores, a luchar por esos valores; y los viejos abran la boca, los ancianos abran la boca y ens��ennos; transm�tannos la sabidur�a de los pueblos.
En el pueblo argentino, yo se los pido de coraz�n a los ancianos: no claudiquen de ser la reserva cultural de nuestro pueblo que trasmite la justicia, que trasmite la historia, que trasmite los valores, que trasmite la memoria del pueblo. Y ustedes, por favor, no se metan contra los viejos; d�jenlos hablar, esc�chenlos, y lleven adelante. Pero sepan, sepan que, en este momento, ustedes, los j�venes, y los ancianos, est�n condenados al mismo destino: exclusi�n; no se dejen excluir. �Est� claro? Por eso, creo que tienen que trabajar.
Y la fe en Jesucristo no es broma, es algo muy serio. Es un esc�ndalo que Dios haya venido a hacerse uno de nosotros; es un esc�ndalo, y que haya muerto en la Cruz, es un esc�ndalo: El esc�ndalo de la Cruz. La Cruz sigue siendo esc�ndalo, pero es el �nico camino seguro: el de la Cruz, el de Jes�s, la encarnaci�n de Jes�s.
Por favor, no licuen la fe en Jesucristo. Hay licuado de naranja, hay licuado de manzana, hay licuado de banana, pero, por favor, no tomen licuado de fe. La fe es entera, no se licua. Es la fe en Jes�s. Es la fe en el Hijo de Dios hecho hombre, que me am� y muri� por m�.
Entonces: Hagan l�o; cuiden los extremos del pueblo, que son los ancianos y los j�venes; no se dejen excluir, y que no excluyan a los ancianos. Segundo: no licuen la fe en Jesucristo. Las bienaventuranzas. �Qu� tenemos que hacer, Padre? Mira, lee las bienaventuranzas que te van a venir bien. Y si quer�s saber qu� cosa pr�ctica ten�s que hacer, lee Mateo 25, que es el protocolo con el cual nos van a juzgar. Con esas dos cosas tienen el programa de acci�n: Las bienaventuranzas y Mateo 25. No necesitan leer otra cosa. Se lo pido de coraz�n.
Bueno, les agradezco ya esta cercan�a. Me da pena que est�n enjaulados. Pero, les digo una cosa: Yo, por momentos, siento: �Qu� feo que es estar enjaulados! Se lo confieso de coraz�n� Pero, veremos� Los comprendo. Y me hubiera gustado estar m�s cerca de ustedes, pero comprendo que, por raz�n de orden, no se puede. Gracias por acercarse; gracias por rezar por m�; se lo pido de coraz�n, necesito, necesito de la oraci�n de ustedes, necesito mucho. Gracias por eso� Y, bueno, les voy a dar la bendici�n y despu�s vamos a bendecir la imagen de la Virgen, que va a recorrer toda la Rep�blica� y la cruz de San Francisco, que van a recorrer �misionariamente�. Pero no se olviden: Hagan l�o; cuiden los dos extremos de la vida, los dos extremos de la historia de los pueblos, que son los ancianos y los j�venes, y no licuen la fe.
Y ahora vamos a rezar, para bendecir la imagen de la Virgen y darles despu�s la bendici�n a ustedes.
Nos ponemos de pie para la Bendici�n, pero, antes, quiero agradecer lo que dijo Mons. Arancedo, que de puro maleducado no se lo agradec�. As� que gracias por tus palabras.
Oraci�n:
En el nombre del Padre, y del Hijo y del Esp�ritu Santo.
Dios te salve, Mar�a, llena eres de gracia�.
Se�or, T� dejaste en medio de nosotros a tu Madre, para que nos acompa�ara. Que Ella nos cuide, nos proteja en nuestro camino, en nuestro coraz�n, en nuestra fe. Que Ella nos haga disc�pulos, como lo fue Ella, y misioneros, como tambi�n lo fue Ella. Que nos ense�e a salir a la calle, que nos ense�e a salir de nosotros mismos.
Bendecimos esta imagen, Se�or, que va a recorrer el Pa�s. Que Ella con su mansedumbre, con su paz, nos indique el camino.
Se�or, Vos sos un esc�ndalo, el esc�ndalo de la Cruz. Una Cruz que es humildad, mansedumbre; una Cruz que nos habla de la cercan�a de Dios.
Bendecimos tambi�n esta imagen de la Cruz, que recorrer� el pa�s.
Muchas gracias y nos vemos en estos d�as.
Que Dios los bendiga y recen por m�. No se olviden.
