Buscando la unidad Cristiana
Monday, January 7, 2013
*US Conference of Catholic Bishops
Bienvenidos a una de las series de los blogs sobre el Concilio Vaticano II. Cada nota examina uno de los 16 documentos producidos por los Padres del Concilio durante esa ocasi�n extraordinaria en la historia de la Iglesia. El Vaticano II, que unific� a los obispos del mundo, se fund� hace 50 a�os, el 11 de Octubre de 1962, en la Bas�lica de San Pedro.
Cuando yo era un ni�o los cat�licos no entraban en iglesias protestantes u ortodoxas, y no or�bamos juntos excepto cuando hac�amos una oraci�n en alg�n evento p�blico. Pero ahora, 50 a�os despu�s del Concilio Vaticano Segundo, oramos juntos con regularidad. En esta forma de �ecumenismo espiritual� se centra nuestro movimiento hacia una unidad cristiana.
Con el Decreto del Concilio sobre el Ecumenismo (1964) Unitatis Redintegratio (Restableciendo la Unidad), se abrieron las puertas de la Iglesia. El Concilio exhort� �a todos los fieles cat�licos a que� cooperen diligentemente en la empresa ecum�nica�. (#4 del Decreto).
De esta forma comenzamos a construir relaciones de confianza y de perd�n con nuestros hermanos protestantes y ortodoxos; y nos hicimos amigos. Comenzamos a ver juntos y con honestidad, los temas que nos dividen. El Concilio nos urg�a a evitar �todos los intentos de eliminar palabras, juicios y actos que no sean conformes, seg�n justicia y verdad, a la condici�n de los hermanos separados�� (#4)
Entonces nuestra actitud en di�logos formales y en conversaciones informales cambi�, de mutua desconfianza y algunas exageraciones, a la b�squeda honesta de los hechos y las verdades del pasado. Con frecuencia las diferencias que se advert�an proced�an de ideas preconcebidas y de impresiones de tiempos pasados, y no de divisiones profundas.
Al restablecer las relaciones, �stas nos llevaron a colaboraciones pr�cticas. Hoy el almac�n de distribuci�n de alimentos local, o nuestros comedores de beneficencia, son con frecuencia atendidos por una coalici�n ecum�nica de iglesias. Muchas veces coordinamos esfuerzos internacionales para ayudar a los necesitados y as� ser m�s efectivos.
A nivel local vemos que hay grupos de estudio de la Biblia en las parroquias cat�licas. Estos no exist�an durante mi juventud. Vemos que muchas iglesias protestantes celebran la Cena del Se�or todos los domingos. Los protestantes han compartido con los cat�licos su amor a la Biblia; y los cat�licos han compartido con los protestantes su amor a los sacramentos.
Tanto el Vaticano como la Conferencia de Obispos Cat�licos de los Estados Unidos participan en di�logos acad�micos con amigos y colegas protestantes y ortodoxos. �Por medio de este di�logo, todos adquieren un conocimiento m�s aut�ntico y un aprecio m�s justo de la doctrina y de la vida de cada comuni�n�. (#4)
Uno de los resultados de estos di�logos fue la Declaraci�n Conjunta sobre la Doctrina de la Justificaci�n que es una declaraci�n cuidadosamente escrita sobre la esencia teol�gica de la Reforma Luterana. Esta declaraci�n fue acordada en 1999 por la Federaci�n Luterana Mundial y el Vaticano. Su afirmaci�n central era: �Juntos confesamos: �Solo por gracia mediante la fe en Cristo y su obra salv�fica y no por alg�n m�rito nuestro, somos aceptados por Dios y recibimos el Esp�ritu Santo que renueva nuestros corazones, capacit�ndonos y llam�ndonos a buenas obras� (#15 de la Declaraci�n). En el 2006, el Consejo Metodista Mundial firm� la Declaraci�n.
Recientemente los representantes de muchas Iglesias ortodoxas y de la Santa Sede firmaron el Documento de Ravenna. Esta declaraci�n tan poco conocida sobre la naturaleza sacramental de la Iglesia y sus implicaciones en la vida y la autoridad de la Iglesia � local, regional y universal � fue un avance con implicaciones significativas para la unidad de los cristianos occidentales y orientales.
Indiscutiblemente que todav�a hay otras �maneras de proceder� y esto es un reto para todos los cristianos. Solo estamos comenzando a tratar, de forma ecum�nica, algunos de los asuntos �calientes� de la moral de nuestros tiempos, como son las interrogantes de la moralidad sexual. Aunque estamos esencialmente de acuerdo en muchos asuntos de la moral, necesitamos ahondar m�s a�n sobre las causas de nuestras divergencias.
La tarea del ecumenismo es lenta pero constante. Estamos tocando las bases profundas de nuestras vidas. Somos lentos en adaptarnos al cambio, aunque este sea para mejorar.
El Obispo Denis Madden es el Presidente del Comit� sobre Asuntos Ecum�nicos e Interreligiosos de la Conferencia de Obispos Cat�licos de los Estados Unidos.

Comments from readers
The authority of Rome is only a call to all Christians by Christ:
"This is my body, this is my blood."
What is man that I should be mindful of him? Yet Christ calls all of us to Himself. When will we learn to eat together?
"May we all be one"!
Vivian Cuadras