
Nuevas palabras vienen directo de la Biblia, y enfatizan la trascendencia de Dios
'Se�or Dios de los ej�rcitos'
Monday, February 27, 2012
*Msgr. Richard Antall
Una de las oraciones m�s antiguas de la misa es el Sanctus, o como dice la mayor�a de los americanos, el �Santo, Santo, Santo�. Se compone de dos partes: la primera se basa en el himno de los �ngeles que Isa�as escuch� cuando tuvo la visi�n de Dios en el Templo (Is 6:3); la segunda contiene el saludo de las multitudes cuando Jes�s entr� a Jerusal�n antes de su pasi�n (Mt 21:9). Este �ltimo cita el salmo 118:25-26: �Hosanna� Bendito es el que viene en el nombre del Se�or�.
Como nos ha ense�ado Scott Hann, la misa es una oraci�n intensamente b�blica. Hahn, ex ministro presbiteriano, ha atribuido su conversi�n al descubrimiento de la naturaleza b�blica de nuestra liturgia. Aun con sus prejuicios contra la fe cat�lica, comenz� a visitar nuestras iglesias de manera casi clandestina para asistir a la misa, y se enamor� de nuestra liturgia porque apreci� su resonancia profundamente b�blica. Desafortunadamente, muchos cat�licos no est�n muy conscientes sobre esto, lo que s�lo puede atribuirse a la ignorancia sobre las Escrituras.
Sin embargo, se puede esperar que la nueva traducci�n de la misa en ingl�s ayude a los creyentes a aprender m�s sobre la Biblia, y a meditar en sus palabras y misterios. El objetivo de la nueva traducci�n ha sido presentar el original en lat�n de manera m�s literal. En la gran mayor�a de los casos, esto significa una coherencia m�s literal de las palabras en la sagrada Escritura.
En el Sanctus, la presentaci�n que cambi� era una traducci�n interpretativa del canto en hebreo que Isa�as escuch� durante su epifan�a en el Templo de Jerusal�n. Espec�ficamente, uno de los principales t�tulos po�ticos de Dios en el Antiguo Testamento, �Se�or Dios Sabaoth� fue traducido como �Se�or Dios de fortaleza y poder�. Ahora, la traducci�n de la liturgia al ingl�s dice: �Se�or Dios de los ej�rcitos�, que es literal del hebreo. Es interesante aclarar que en el lat�n original y oficial, la frase �de los ej�rcitos� fue transcrita del hebreo y no traducida, y por eso es presentada como �Dominus Deus Sabaoth�.
Me parece que �Se�or Dios de los ej�rcitos� representa una mejora por tres razones. La primera, la traducci�n nos regresa a la fuente b�blica de las palabras de nuestra oraci�n. La palabra �Sabaoth� es el plural de la palabra �ej�rcito�. Se ha discutido mucho sobre el significado de la frase, y cabe notar que este t�tulo de Dios no se utiliza en el Pentateuco, los primeros cinco libros de la Biblia. El consenso parece ser que se refiere a las huestes de �ngeles. El t�tulo se utiliza cientos de veces en la Biblia, la mayor parte en los profetas Isa�as y Jerem�as.
La nueva traducci�n debe ser acogida aunque no hubiese otra raz�n. Al poder rendir culto en las palabras de la Escritura, se expresa mejor la coherencia de nuestra fe con el plan salv�fico de Dios en la historia. Si desconocemos lo que significa la Escritura, esto nos presenta una oportunidad para la reflexi�n y para una verdadera educaci�n.
La segunda raz�n es que la misteriosa frase b�blica, que se refiere al poder c�smico y sobrenatural de Dios, enfatiza la trascendencia de Dios. A este Dios de los ej�rcitos, Se�or de gloria y poder celestial, se le invocaba precisamente cuando Israel ten�a momentos de necesidad, en los que se probaban su gloria y su poder terrenal. Acercarnos al lenguaje b�blico quiz�s puede acercarnos al misterio que estamos celebrando.
Cuando era seminarista, le�mos un libro de Rudolf Otto, titulado "The Idea of the Holy" (El Concepto de lo Sagrado). Trataba el concepto principal de Dios como el Otro absoluto. En el Sanctus, la Iglesia reconoce la �Otredad� de Dios, Su poder sobrenatural y Su gloria, para prepararnos para un momento de epifan�a, el milagro de la misa, cuando Dios se acerca a nosotros en la transubstanciaci�n del pan y el vino en el cuerpo y la sangre del Hijo de Dios, Jesucristo. Como a Isa�as en el Templo, se nos otorga una experiencia del Dios vivo y escuchamos un himno angelical. Distinto a �l, tambi�n cantamos ese himno, �Santo, Santo, Santo�, porque nuestra iniciaci�n sacramental nos conecta mucho m�s al Todopoderoso.
El cuidado de la Iglesia en cuanto al lenguaje del culto tiene que ver con una conciencia humilde de que celebramos misterios que van mucho m�s all� de nuestra comprensi�n. La misa es un milagro que no se puede expresar en palabras ordinarias. Existe una humildad en el uso de palabras que vienen de la Biblia, y esto promueve un mayor sentido de reverencia. Como lo expres� el Papa Benedicto XVI en su brillante y lamentablemente descuidada o ignorada exhortaci�n apost�lica Sacramentum Caritatis, �el Se�or viene al encuentro del hombre� acompa��ndole en su camino�.
Un escritor espiritual dijo que, con el fin de prepararnos para recibir el cuerpo y la sangre de Cristo, debemos recordar la pregunta: ��Qui�n llega a qui�n?� El Se�or del universo llega hasta nuestra nada. Ese encuentro requiere el sentido m�s profundo de reverencia, y si la Iglesia intenta captar tal respeto y devoci�n al utilizar palabras simples, es mejor que las palabras sean b�blicas.
Eso me lleva a la tercera raz�n para preferir �Se�or Dios de los ej�rcitos� a �Se�or Dios de fuerza y poder�. Las palabras �fuerza y poder� tienen connotaciones que dificultan reconocer el misterio de la venida de Dios a nosotros. �Se�or Dios de fuerza y poder� es una traducci�n interpretativa que intenta capturar la trascendencia de Dios, pero no lo logra por completo. A veces, el poder se comprende limitadamente, como cuando hablamos de �poder nuclear�. Luego est� el uso figurado de la palabra, como al describir a los Estados Unidos como la �nica superpotencia en el mundo. �Fuerza� tiene algunos problemas similares, como se refleja en el uso de expresiones como �fuerza militar�.
En una larga tradici�n de pensamiento filos�fico y pol�tico, al poder se le ha distinguido de la autoridad. Autoridad sin poder es f�rmula para el caos. De la misma manera, alguien puede tener el poder de hacer algo sin autoridad: un terrorista o un tirano puede ser muy poderoso. Seg�n una met�fora antigua que preserva el sentido del misterio, �Se�or Dios de los ej�rcitos� se refiere al poder divino sobrenatural y trascendente.
El problema con la traducci�n de �Deus Dominus Sabaoth� no existe s�lo en el idioma ingl�s. En espa�ol, �Se�or Dios de los ej�rcitos� se tradujo como �Dios del universo�. Esto refleja un aspecto de �Sabaoth�, la relaci�n entre Dios y la creaci�n. Evoca la majestad del poder de Dios, como una noche estrellada en la que uno siente que ve la eternidad pintada en la oscuridad. Sin embargo, esa traducci�n tambi�n cambiar�, porque no refleja toda la resonancia b�blica de �Se�or de los ej�rcitos�.
Para algunos, la nueva traducci�n de la misa es vista como una molestia. Algunas personas se preguntan el por qu� de este infinidad de ajustes en el lenguaje. Quiz�s es porque el lenguaje ha cesado de ser un misterio. La sorpresa que muchas personas sientan al cantar o decir �Se�or Dios de los ej�rcitos� puede hacer que la misa parezca m�s dif�cil de entender. Eso es algo positivo; mientras m�s el lenguaje nos haga pensar, m�s nos ayudar� en nuestra indescriptible relaci�n con Dios, porque no hay suficientes palabras en nuestro vocabulario.

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