Llamados a ser agradecidos diariamente
Monday, November 24, 2008
*Father Luis A. Rivero
Nuevamente llega el D�a de Acci�n de Gracias. Es una hermosa �poca del a�o en la que sacamos tiempo para reunirnos con amistades y familiares para dar gracias por las abundantes bendiciones que hemos recibido. Pero, �necesitamos separar un d�a en el a�o para recordar que debemos ser agradecidos?
Pues s�, y no. Es hermoso tener un d�a especial para recordar que debemos dar gracias. Pero como cristianos � y esta es la raz�n por qu� �no� � estamos llamados a ser agradecidos diariamente.
Se pueden preguntar, �por qu�? �Por qu� tengo que estar agradecido cuando la econom�a est� en crisis, cuando algunos de mis familiares han perdido el trabajo, o quiz�s yo mismo est� desempleado? Tengo que ganar lo suficiente para sobrevivir, y la temporada festiva se acerca pero no tengo los recursos para realizar todo lo que deseo, como gesto de amor y agradecimiento hacia mis seres queridos. �C�mo puedo ser agradecido? �C�mo usted me puede decir que, como cristiano, estoy llamado a ser agradecido?
En primer lugar, estas preocupaciones no pueden ser subestimadas y son preocupaciones leg�timas. Sin embargo, yo mismo debo retarme a recordar que si busco la felicidad en las cosas que, eventualmente, se convierten en polvo, eso es lo que obtendr�: polvo. El peligro que nos tienta con frecuencia es obtener los artefactos tecnol�gicos m�s recientes, el mejor carro, el celular m�s avanzado, lo �ltimo en la moda, etc. Todo esto se convertir� en polvo eventualmente. Y cuando los obtenga,
�ser� genuina mi felicidad? No. Vuelvo a buscar otras cosas nuevas, que tambi�n se convertir�n en polvo. Caigo en la trampa del consumismo y olvido ser agradecido por las bendiciones abundantes que el Se�or me ha concedido, las muchas bendiciones que no se convertir�n en polvo.
Como cristiano, estoy llamado a ser agradecido. Agradecido al ser creado por el amor, por ser llamado al ministerio; agradecido por mi arzobispo y los obispos auxiliares que me permiten responder a mi vocaci�n al sacerdocio y apoyan mi formaci�n en el seminario; agradecido por mi director vocacional y los miembros del equipo de formaci�n en el seminario, que me desaf�an para crecer a nivel intelectual, pastoral, espiritual y humano. Debo estar agradecido por mi familia y mis amigos, por los desaf�os y las oportunidades de crecimiento; simplemente, por existir.
Estoy llamado a ser agradecido porque, como me lo ense�� el Padre Robert Vallee,
uno de mis antiguos profesores, a trav�s de San Agust�n puedo orar las palabras del Salmo 8: �Qu� es el hombre, para que te acuerdes de �l?
Yo debiera estar agradecido porque el Se�or, que es tan poderoso, me ama y me llama por mi nombre.
Debo estar agradecido porque eso significa reconocer la presencia de Cristo en mis asuntos cotidianos. Si no lo hago, Cristo ser�a abstracto y estar�a inconscientemente divorciado de mi realidad. Por lo tanto, debo reconocerle, debo darle gracias y recordar constantemente que vive entre nosotros y est� atento a nosotros.
Todo cristiano est� llamado al don del agradecimiento; es una vocaci�n universal. Estamos llamados a ser agradecidos porque, al hacerlo, reconocemos nuestra dependencia en alguien superior a nosotros, espec�ficamente Dios.
�Ha notado c�mo este don del agradecimiento se encuentra con m�s frecuencia entre los pobres? En mi experiencia, los pobres reconocen las obras maravillosas del Se�or y aprecian m�s el trabajo de su pr�jimo. Los pobres, aquellos de coraz�n sencillo a los que Jes�s se refer�a en el Evangelio, reconocen el rostro de Cristo en los peque�os actos de bondad. Me queda mucho por aprender sobre el agradecimiento.
�Por qu� dar� gracias este a�o, este mes, esta semana, este d�a, esta hora, este minuto, este segundo?
Luis Rivero
Seminarista, Seminario Regional de St. Vincent de Paul, Boynton Beach

Comments from readers
Enrico