By Emily Chaffins - Freelance Writer
MIAMI | Allyssa Tobitt, directora ejecutiva de HCA Florida Mercy Hospital en Miami, puede confirmarlo: no es nada fácil mantener una sorpresa en secreto de la hermana Elizabeth Worley, canciller de administración y directora de operaciones (COO) de la Arquidiócesis de Miami.
Aun así, la hermana Worley sí se sorprendió el 21 de abril cuando entró al renovado lobby quirúrgico del hospital católico y encontró un letrero anunciando la dedicación del espacio en honor a su congregación religiosa, las Sisters of St. Joseph of St. Augustine.
Mercy Hospital, el único hospital católico del condado Miami-Dade, abrió sus puertas en 1950. Según el sitio web del hospital, la Diócesis de San Agustín —que anteriormente supervisaba el área de Miami— encabezó el esfuerzo para establecer el hospital. Desde el principio, las Hermanas de San José atendieron a los pacientes y posteriormente fueron nombradas congregación patrocinadora del hospital por la diócesis en 1966. Durante la ceremonia de dedicación del 21 de abril, el obispo auxiliar Enrique Delgado bendijo el nuevo lobby quirúrgico con agua bendita, subrayando el papel sagrado que el espacio desempeña en el cuidado de pacientes y familiares.
“Hoy dedicamos no solo un espacio, sino realmente una experiencia”, dijo Tobitt a los asistentes reunidos para la ceremonia. “Alrededor de 12,000 personas pasan cada año por este lugar para algún tipo de procedimiento”. Sumando a sus familiares, agregó, “estamos hablando de aproximadamente 40,000 vidas que este espacio toca”.
El lobby quirúrgico fue rediseñado para ofrecer un ambiente de santuario tanto para los pacientes que se someten a procedimientos como para sus seres queridos. El proceso de renovación comenzó hace seis meses. Entre las nuevas características se incluyen obras de arte relajantes, una estatua de Nuestra Señora de la Merced y arte mural que representa la presencia del Espíritu Santo. Las áreas de asientos fueron organizadas para crear una mayor sensación de privacidad e incluyen conexiones para cargar teléfonos y dispositivos electrónicos.
“Mercy Hospital no es simplemente un lugar donde se brinda atención médica. Es un ministerio”, dijo Tobitt en declaraciones escritas proporcionadas a Florida Catholic. Al describir a las Hermanas de San José como una “fuerza guía”, añadió: “Reconocemos a una hermana en particular: la hermana Elizabeth [Worley]”.
Miembro de la junta directiva del hospital desde 1984, la hermana Worley se convirtió en presidenta de la Junta de Mercy Hospital en 1986. Aunque ya no ocupa ese cargo, continúa formando parte activa de la junta.
“La hermana es parte de la historia de Mercy Hospital”, dijo el obispo Delgado. “Me alegra que pueda ser honrada junto a las Hermanas de San José en este lobby”.
Henry Garcia, vicepresidente de integración de misión, ofreció a Florida Catholic un resumen de los más de 75 años de historia del hospital. Mercy Hospital desempeñó un papel importante en la atención médica de los inmigrantes cubanos que llegaron al sur de Florida tras la Revolución Cubana de 1959. Según el sitio web del hospital, “En 1960, HCA Florida Mercy Hospital fue el primer hospital de Miami en abrir sus puertas a médicos exiliados cubanos, permitiéndoles reconstruir sus vidas. Al año siguiente, ofrecimos atención médica gratuita a cualquier miembro de la Brigada de Bahía de Cochinos”.
Hoy en día, Mercy Hospital atiende a pacientes de una amplia diversidad cultural y étnica. Las Hermanas de San José continúan siendo la congregación patrocinadora del hospital, ofreciendo liderazgo espiritual y salvaguardando su identidad católica.
Las hermanas son “responsables de la identidad católica del hospital”, explicó Garcia. Esa responsabilidad incluye aplicar la bioética católica y supervisar el departamento de cuidado pastoral.
Tobitt dijo que el renovado lobby quirúrgico refleja la misión y dedicación de la hermana Worley a Mercy Hospital durante décadas.
“Este es un espacio que realmente refleja lo que ella ha hecho por Mercy”, afirmó Tobitt. “Cumple un propósito: sanar a las personas y brindarles un espacio que mejore no solo sus vidas, sino también su experiencia. Y por eso, hermana, queremos dedicarle este espacio”.
Durante sus palabras, la hermana Worley reconoció que el equipo de Mercy Hospital logró mantener la dedicación en secreto.
“¡Esto es una sorpresa, una sorpresa total!”, dijo. “¡No tenía idea!”
“Lo que más me impacta es que es un espacio sagrado”, añadió al reflexionar sobre el renovado lobby. “Estoy aquí rezando por todas las personas que serán atendidas aquí —y para que sus familias, amigos e incluso ustedes mismos vengan a Mercy, porque Mercy cuida de su familia”.
Un legado arraigado en la atención médica católica
Según un artículo publicado en 2015 por U.S. Catholic, gran parte del sistema moderno de atención médica en Estados Unidos se desarrolló gracias a las religiosas católicas que fundaron hospitales e instituciones médicas tras emigrar de Europa durante los siglos XVIII y XIX.
La atención médica católica continúa distinguiéndose por un enfoque centrado en la misión y basado en la dignidad de la persona humana, inspirado en el ministerio sanador de Cristo. Los hospitales católicos buscan brindar atención que afirme la vida, además de apoyo espiritual mediante capellanías, arte sacro y espacios para la oración y la reflexión.
“En el corazón de la identidad católica de las organizaciones de salud está la creencia en el amor de Dios y el significado del ministerio sanador de Jesús”, señaló U.S. Catholic. “Esta fe da origen a una serie de compromisos, entre ellos el respeto por la dignidad humana, tratar a los pacientes de manera integral, promover la justicia laboral, priorizar las necesidades de los pobres, contribuir al bien común, usar responsablemente los recursos financieros y cuidar el medio ambiente”.
La Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) proporciona orientación a los hospitales católicos mediante sus Directivas Éticas y Religiosas para los Servicios de Salud Católica.