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Celebrar a la Quinceañera 'es celebrar el don de la vida y del amor'

Seis jovencitas celebran sus quince años con una fiesta múltiple en la misión Santa Ana

MIAMI | Para las jovencitas de la comunidad mexicana, cumplir los 15 años es algo muy grande. Los padres hacen una fiesta con una Misa, pastel, vestido, comida y música para sus hijas, porque es el sueño de la joven al llegar a esa edad.

Pero no todas las familias pueden pagar esos gastos; por ello, la comunidad de la Misión Santa Ana, en Naranja, se unió para mantener la tradición de celebrar los 15 años a seis jovencitas, el 11 de mayo.

Carolina Franco cumplió 15 años el 13 de enero, pero sus padres no pudieron celebrarle su fiesta como lo hicieron con sus dos hermanas mayores, porque su papá fue diagnosticado con cáncer de médula.

Aunque ahora “la enfermedad está controlada”, Aniceto Franco, el papá de Carolina, está esperando la fecha para el trasplante de medula ósea que uno de sus hermanos le va a donar. No puede trabajar como jardinero cortando el pasto en patios y jardines, como lo hacía antes de la enfermedad. Por los tratamientos de quimioterapia que está recibiendo, no puede estar mucho tiempo bajo el sol.

Sofía Ríos porta el Cáliz durante la Misa para festejar a 6 quinceañeras en la Misión Santa Ana. Las quinceañeras portaron las ofrendas en la celebración de la Misa.

Fotógrafo: ROCIO GRANADOS | LVC

Sofía Ríos porta el Cáliz durante la Misa para festejar a 6 quinceañeras en la Misión Santa Ana. Las quinceañeras portaron las ofrendas en la celebración de la Misa.

Pero a pesar de ello, Franco ayuda a su esposa, Francisca Ponce, a vender frutas después de las Misas en la Misión Santa Ana, para sostener a su familia.

Al conocer la historia de Carolina, la Hna. Laura García, encargada del Ministerio de las Quinceañeras, junto con otros miembros y voluntarios de la Misión Santa Ana, pensaron en llevar un poco de esperanza a esta familia y hacer una celebración en comunidad. Surgió la idea de hacer una fiesta múltiple de quinceañeras que incluyera también a otras muchachas que son servidoras del altar y cuyas familias, en su mayoría, son trabajadores del campo con pocos recursos.

La preparación

El proyecto empezó en febrero. Difundieron la noticia en los cuatro campos para trabajadores agrícolas de la Misión Santa Ana, en Homestead y Florida City, donde la Hna. García enseña catequesis. Se apuntaron 6 jovencitas cuyos cumpleaños acababan de celebrarse o se celebrarían en los próximos meses.

“Ha sido una obra de comunidad”, recalca la Hna. García. Los pasteles, cinco en total, y la decoración del salón parroquial donde se realizó la fiesta, fueron donaciones de feligresas de la misión.

Los vestidos fueron prestados, pues la Hna. García pidió ayuda en las Misas a las personas que habían hecho ï¬estas de quinceañeras antes, y ellas los trajeron. “El sentido de comunidad es algo lindo del pueblo mexicano; ellos ponen todo lo que tienen para sus propios hermanos”, dijo la Hna. García.

El Dj fue otro feligrés que se ofreció como voluntario, llevó la música y animó la ï¬esta. Las familias de las jóvenes y otros miembros de la comunidad llevaron la comida y las bebidas.

Las quinceañeras Carolina Franco, Olivia Avilés y Sofía Ríos leen su promesa a la Virgen María de vivir el resto de su vida según sus enseñanzas, durante la Misa por sus 15 años, en la Misión Santa Ana, en Naranja.

Fotógrafo: ROCIO GRANADOS | LVC

Las quinceañeras Carolina Franco, Olivia Avilés y Sofía Ríos leen su promesa a la Virgen María de vivir el resto de su vida según sus enseñanzas, durante la Misa por sus 15 años, en la Misión Santa Ana, en Naranja.

“Cada persona ha ido poniendo su talento para que todo salga lindo y darle un toque mariano, un toque de delicadeza”, dijo la Hna. García.

Además de los preparativos para la ï¬esta, las jóvenes tuvieron un retiro.

“La madre nos dio una plática a las seis niñas y nos enseñaron lo que significaba tener los 15 años y la historia sobre la tradición”, dijo Carolina, una de las seis quinceañeras.

Después del retiro fueron a escoger los vestidos. Ella escogió uno amarillo porque “me recordaba la película de la Bella y la Bestia”, dijo.

Para que las jóvenes puedan celebrar su fiesta de quinceañera, deben de tener los sacramentos del bautismo, la primera comunión y, si es posible, la confirmación, para que puedan comulgar durante la Misa.

La celebración

El día de la celebración de las quinceañeras múltiples las seis jóvenes, todas de origen mexicano, entraron a la iglesia una a una con sus hermosos vestidos de vistosos colores para empezar la Misa.

Para la comunidad mexicana, la Misa fue para agradecer por la vida de las jovencitas, y encaminarlas como mujeres de fe.

“En esta celebración, detrás de la felicitación, debe haber una acción de gracias, porque es una celebración de la vida y del amor”, dijo el P. Rafael Cos, administrador de la Misión Santa Ana, durante la Misa para las quinceañeras.

En estos tiempos de planificación familiar —y que sin duda ellas han oído hablar del aborto— es importante recalcar esto: “Si ustedes están aquí es porque su mamá y su papá dijeron sí a la vida y por eso tienen que dar gracias a Dios”, continuó el sacerdote.

También les dijo: “El cuerpo de cada una de ustedes es un templo de Dios, es algo sagrado que tienen que cuidar, que tienen que proteger, no pueden darlo o desperdiciarlo con cualquiera, con todo lo que estas palabras significan, y que sus padres en la casa se lo explicarán”, agregó el P. Cos.

Durante la Misa, las quinceañeras hicieron las lecturas de la Palabra y portaron las ofrendas, y al finalizar la Misa leyeron una pequeña oración de consagración a la Virgen María y le entregaron un ramo de rosas como símbolo de la entrega de su futuro a la Virgen.

Itzamar Cortes sonríe al colocarle un ramo de rosas a la imagen de la Virgen María después de su consagración a ella, como parte de la Misa por sus 15 años.

Fotógrafo: ROCIO GRANADOS | LVC

Itzamar Cortes sonríe al colocarle un ramo de rosas a la imagen de la Virgen María después de su consagración a ella, como parte de la Misa por sus 15 años.

“Me siento emocionada y bendecida”, dijo Francisca Ponce, la mamá de Carolina. Dijo sentirse agradecida con las Hermanas de la congregación Siervas de los Corazones Traspasados de Jesús y de María, a la que pertenece la Hna. García, porque les ayudaron a hacer la fiesta para su hija y para las otras chicas.

“Ahora se lo estamos celebrando y le doy gracias a Dios por permitirnos estar aquí”, agregó Ponce, explicando que el trasplante de su esposo se iba a realizar el 1ro. de mayo, pero le cambiaron la fecha.

“La madre tuvo la buena idea de coger a todas las niñas que no pudieron tener quinces en esta parroquia y otras también, y nos hizo los 15 años este día”, dijo Carolina. Para ella, cumplir 15 años “es tener una mente más abierta y así conocer un poco más el mundo”.

“Significa el crecimiento de una niña a mujer, y es como una presentación hacia todo. Para mí es muy importante”, dijo la quinceañera Itzamar Cortés, monaguilla de la Misión Santa Ana.

“Estoy entrando a una nueva etapa de mi vida”, dijo la quinceañera Deisy Morales, feligresa de la parroquia St. Joachim, en Miami, pero que asiste a las misas dominicales en la Misión Santa Ana.

“Los 15 para mí es celebrar nuestra cultura, como las familias de México lo hacen allá. Mi mamá quiso que lo hiciera para poner una foto mía de recuerdo, porque ella no lo tuvo”, dijo Jennifer Erreguín, otra quinceañera de la Misión Santa Ana.

La fiesta incluyó el baile del vals con los padres y el chambelán o acompañante de las jóvenes, y la cena para los familiares y amigos que acompañaron a las quinceañeras.

Origen de la Tradición

Según el libro litúrgico Bendición al cumplir quince años, de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos, aprobado por la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos del Vaticano en el año 2007, en varios países de habla hispana y entre muchos hispanos de los Estados Unidos existe la costumbre de celebrar el paso de la niñez a la adolescencia con un ritual que expresa agradecimiento a Dios por el don de la vida y pide Sus bendiciones para los años venideros.

“La Iglesia al celebrar a las quinceañeras llama la evangelización de las culturas, es decir, es un valor que está dentro de la cultura de celebración de la vida, que le damos un contenido cristiano. Además del don de la vida queremos renovar  el compromiso bautismal, actualizar su condición cristiana y, sobre todo, convertir la celebración, no solamente en una celebración de glamur, de la belleza de la quinceañera, sino en una celebración de la familia; del esfuerzo, la dedicación, la formación que la familia le ha dado a la quinceañera, y también marcarle el comienzo de una etapa. Ahora ella empieza una etapa nueva de vivir con madurez, con responsabilidad, y realizar su vocación tanto de devolver a la familia lo que le ha dado, como aportar algo nuevo a la familia y a la comunidad cristiana y a la sociedad”, dijo el P. Cos.

Las quinceañeras y sus familiares brindan al inicio de la fiesta en su honor. Seis familias de bajos recursos de la Misión Santa Ana, en Naranja, celebran los 15 años de sus hijas con una Misa y una fiesta en el salón parroquial. Toda la celebración se realizó gracias a los voluntarios que ayudaron con la decoración, la comida y bebidas, los vestidos y la música.

Fotógrafo: ROCIO GRANADOS | LVC

Las quinceañeras y sus familiares brindan al inicio de la fiesta en su honor. Seis familias de bajos recursos de la Misión Santa Ana, en Naranja, celebran los 15 años de sus hijas con una Misa y una fiesta en el salón parroquial. Toda la celebración se realizó gracias a los voluntarios que ayudaron con la decoración, la comida y bebidas, los vestidos y la música.


 

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