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El devastador paso de María deja a la isla incomunicada

Residentes de la Florida buscan contactarse con sus familiares y enviarles ayuda

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Los residentes de la localidad puertorriqueña de Loíza se enfrentan a las calles inundadas tras el azote del huracán María, el 22 de septiembre.

Fotógrafo: COURTESY GETTY IMAGES

Los residentes de la localidad puertorriqueña de Loíza se enfrentan a las calles inundadas tras el azote del huracán María, el 22 de septiembre.

MIAMI | Zorybel González Colón, una puertorriqueña residente de La Florida, dice estar mentalmente preparada para no tener comunicación con su familia al menos “por un mes”.

“Me imagino que están en mi casa completamente incomunicados”, dijo González, quien tiene a toda su familia y sus amistades allá. Agregó que estaba preocupada por ellos, pero “sé que tengo que estar tranquila para que ellos estén tranquilos”, indicó.

Ésta es la misma situación por la que están pasando miles de puertorriqueños que viven fuera de la isla y que no pueden comunicarse con sus familiares, por el paso del huracán María, de categoría 4, por Puerto Rico en la mañana del miércoles 20 de septiembre, que ha dejado a la isla devastada e incomunicada.

“Estamos con unos vientos muy fuertes; dentro de todo estamos bien en el nombre de Jesús”, fue la última comunicación que tuvo con su familia por mensaje de texto, a las 6:51 de la mañana del miércoles.

Los padres de González, junto con su hermano, sus abuelos y sus tíos, decidieron esperar el huracán en su casa, en la localidad de Villalba, en el centro sur de la isla, cerca de Ponce, y a unas dos horas al Oeste de Yabucoa, por donde ingresó el ojo del huracán.

Debido a que su casa se encuentra en una zona elevada, González cree que sus padres no están sufriendo inundaciones, pero las localidades aledañas sí.

La preocupación de los puertorriqueños por sus familiares en la isla no es para menos: las imágenes en las redes sociales, que han desempeñado un papel preponderante en la actualización inmediata de las noticias, muestran una situación catastrófica.

“Es el peor huracán en la historia de Puerto Rico”, declaró su gobernador, Ricardo Roselló, la mañana del miércoles, después de que el ojo del huracán con vientos de 155 millas por hora entrará aproximadamente a las 6 de la mañana a territorio puertorriqueño.

Los casi tres millones y medio de habitantes de la isla se quedaron prácticamente incomunicados, y muchos municipios aislados. El huracán provocó inundaciones por el desborde de ríos, grandes daños a viviendas y edificios públicos, árboles caídos, la destrucción de la red eléctrica de todo el país y además los dejó sin agua potable. También se reportaron saqueos masivos, por lo que el gobernador declaró toque de queda. Varios días después seguían las alertas de inundaciones súbitas.

El proceso de recuperación después del paso del huracán María tomará tiempo, indicó Roselló. Señaló, además, que la prioridad inmediata era salvar vidas y luego restablecer las operaciones de los puertos y aeropuertos, para que llegue la ayuda y además garantizar los servicios de salud y reparación de la infraestructura.

El aeropuerto de San Juan se reabrió el 24 de septiembre para vuelos comerciales limitados. Entretanto, la comunidad puertorriqueña en La Florida se embarcó en un esfuerzo masivo de recolección de suministros de ayuda — agua, alimentos enlatados, generadores, ventiladores con baterías — para enviar a la isla.

Al día siguiente del desastre, el gobierno estadounidense, del cual Puerto Rico es Estado Libre Asociado, declaró “zona de desastre” a 54 municipios, y no a toda la isla, como lo pidió su gobernador. El mismo día, el director de la Agencia federal para el Manejo de Emergencias, FEMA, en el Caribe, Alejandro de La Campa, señaló que en los próximos días comenzaría la ayuda para la recuperación.

Según el diario El Nuevo Día, de Puerto Rico, la presidenta de la Junta Reglamentadora de Telecomunicaciones, Sandra Torres, confirmó poco después del paso del huracán que, como protocolo de seguridad, el restablecimiento de la red de comunicaciones es una de las principales prioridades del gobierno en estos momentos.

“Al tratarse de una emergencia nacional, las telecomunicaciones ocupan el segundo rango de prioridad, luego de las carreteras”, dijo la funcionaria. Agregó que se estima que sólo 25 por ciento de las antenas de comunicación están operando y la comunicación es intermitente, en dependencia de la compañía y el área; algunos usuarios tendrán conexión y otros no”.

Puerto Rico está sumido en una deuda de unos $120,000 millones de dólares, y los daños ocasionados por este huracán son incalculables. Algunos políticos estadounidenses han pedido un rescate financiero de Estados Unidos a la isla, lo cual requeriría la aprobación del Congreso federal.

Se cree que la parte sur, por donde entró con más fuerza el huracán, es la más afectada, pero otras localidades al Norte han resultado también muy dañadas. El huracán María ha hecho historia en Puerto Rico. Desde 1928 la isla no enfrentaba un huracán de categoría 4 o 5.

María se formó en el Atlántico, cerca de las Antillas Menores, y llegó a la isla sólo dos semanas después de que el huracán Irma, el más poderoso huracán formado en el Atlántico, pasara muy cerca de su costa norte, como categoría 5 y vientos de 105 millas por hora, causando grandes daños.

María pasó por las islas de Dominica, Guadalupe y Vírgenes con categoría 4, aumentando a categoría 5. Antes de impactar Puerto Rico, el 20 de septiembre, bajó nuevamente a 4, se debilitó y siguió avanzando al Noroeste con categoría 3, y el 21 de septiembre azotó la costa oriental de República Dominicana, dejando a unas 140,000 personas sin electricidad; destruyó al menos 1,000 viviendas, que ya estaban afectadas por el huracán Irma, y causó la evacuación de 17,000 personas. Aunque el ojo del huracán no llegó a Haití, este país recibió lluvias y vientos.

El 22 de septiembre María, con categoría 3, abatió las Islas Turcas y Caicos y las Bahamas, con vientos de 125 millas por hora, dirigiéndose al Norte, donde se debilitó en el Atlántico.

Según datos preliminares del gobierno puertorriqueño, dos días después del azote de María se registraron seis  muertos en Puerto Rico y un total de 35 fallecidos en todo el Caribe. Además, en Puerto Rico, aunque no hay datos verificables, se cree que hay unos 15,000 refugiados en diferentes albergues.

Durante el paso del huracán, González se ha podido comunicar con sus amistades que viven en San Juan, porque allí la internet funciona y en algunas áreas hay señal, dijo. Aunque por ahora González está esperando poder comunicarse con su familia, está considerando la idea de viajar a la isla con un grupo de amistades. También están esperando que se reabra el aeropuerto de Ponce, porque desde allí puede ir caminando una hora o dos horas hasta Villalba, en donde se encuentra su familia.

A través de Twitter, González contactó a la Administración de Asuntos Federales de Puerto Rico, que le proporcionó un número telefónico del área donde vive su familia, pero dice que no hay comunicación. Le dijeron que tuviera paciencia, y ella dijo que pensaba volver a llamar al día siguiente.

DONDE ENCONTRAR INFORMACIÓN

La Administración de Asuntos Federales de Puerto Rico, por medio de su página web y sus redes sociales, está brindando información para asistir a las personas que deseen localizar a sus familiares en la isla.
Para información general y asistencia
  • Teléfono: 202-800-3133
  • Correo electrónico: maria1@prfaa.pr.gov

Para obtener más información puede entrar a la página web de la Administración de Asuntos Federales de Puerto Rico en: http://prfaa.pr.gov/.

La cadena Univision ha desarrollado un mapa de Puerto Rico donde la gente puede acceder  para ver la información más reciente sobre sus pueblos de origen o ponerse en contacto con sus familiares en: http://bit.ly/2yoFD5b




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