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Banco de Comida sigue alimentando a los más necesitados

El trabajo del Banco de Comida de San Vicente de Paul 'se ha duplicado' con la pandemia

Parte del equipo de voluntarios que trabaja en el  banco de comida de la Sociedad de San Vicente de Paul de la parroquia Mother of Christ. Desde la izquierda: Maritza Villavicencio, los esposos Darío y Karen Marte, Jossie Flores, directora del SVP Food Bank, Karina Molina, Juan Carlos Rojas y Arely Yedra.

Fotógrafo: DIANELYS RODRIGUEZ | LVC

Parte del equipo de voluntarios que trabaja en el banco de comida de la Sociedad de San Vicente de Paul de la parroquia Mother of Christ. Desde la izquierda: Maritza Villavicencio, los esposos Darío y Karen Marte, Jossie Flores, directora del SVP Food Bank, Karina Molina, Juan Carlos Rojas y Arely Yedra.

Anelys Medina, diez años atrás, llegó al banco de comida de la parroquia Mother of Christ, en Miami, pidiendo alimentos para su familia. Ahora ayuda voluntariamente en la distribución de despensas para los más necesitados.

Fotógrafo: DIANELYS RODRIGUEZ | LVC

Anelys Medina, diez años atrás, llegó al banco de comida de la parroquia Mother of Christ, en Miami, pidiendo alimentos para su familia. Ahora ayuda voluntariamente en la distribución de despensas para los más necesitados.

MIAMI | Anelys Medina, como cada sábado alterno, desde la cinco de la mañana, lleva bolsas llenas de pollo congelado, carne molida, espagueti, arroz, frijoles, maíz, papas, frutas y ensaladas variadas, jugos, galletas, latas de atún, huevos, entre otros alimentos, hasta los maleteros de los carros que van pasando para recogerlos.

Ella ayuda a repartir bolsas de comida a las personas que acuden al banco de alimentos de la Sociedad San Vicente de Paúl, en la parroquia Mother of Christ, al suroeste de Kendall, por agradecimiento.

Diez años atrás recibió por primera vez una despensa similar cuando más lo necesitaba.

“Yo vivía en un albergue con mis dos hijos de 5 y 10 años, para mí eran tiempos duros”, dijo Medina.

Una trabajadora social le dio el teléfono de Jossie Flores, que desde entonces dirigía el Banco de Comida de la iglesia Mother of Christ, en Miami. “Me recibió a pesar de no ser un día de distribución y me preparó una bolsa muy abundante. Lo recordaré siempre”, cuenta Medina.

Desde entonces regresó con regularidad para recoger alimentos. Se dio cuenta de que las personas que ayudaban llegaban al local de madrugada y empezaban a preparar los paquetes y tenerlos listos para cuando llegaba la gente, y los entregaban incluso bajo la lluvia y otras adversidades climáticas.

“Cuando mi vida empezó a mejorar, me ofrecí para ayudarlos como voluntaria y lo sigo haciendo hasta la fecha”, dijo Medina.

 

TIEMPOS DE COVID-19

Waleska Aragón, católica de origen nicaragüense y madre soltera, mientras esperaba su turno en su auto dijo que por el COVID-19 ha perdido su empleo y está muy agradecida, porque la despensa que recibe con arroz, enlatados y otros alimentos, una vez al mes, le permite estabilizar la situación económica en su casa.

El venezolano Nelson Teylor hace un año se enteró por unos amigos de esta opción de ayuda. Dijo que está desempleado y junto a su esposa y sus dos hijos recibieron del Banco de Comida alrededor de 150 o 200 dólares en víveres.

Bolsas y cajas con las donaciones que los voluntarios del Banco de Comida de la Sociedad de San Vicente de Paul, de la parroquia Mother of Christ, preparan durante la semana y se reparten los sábados alternos, desde muy temprano en la mañana.

Fotógrafo: DIANELYS RODRIGUEZ | LVC

Bolsas y cajas con las donaciones que los voluntarios del Banco de Comida de la Sociedad de San Vicente de Paul, de la parroquia Mother of Christ, preparan durante la semana y se reparten los sábados alternos, desde muy temprano en la mañana.

César Coronado, ministro laico de la iglesia Mother of Christ, en Miami y Nancy Bohnenblust, una entusiasta voluntaria, colocan las bolsas de alimentos en los autos que avanzan en una larga fila.

Fotógrafo: DIANELYS RODRIGUEZ | LVC

César Coronado, ministro laico de la iglesia Mother of Christ, en Miami y Nancy Bohnenblust, una entusiasta voluntaria, colocan las bolsas de alimentos en los autos que avanzan en una larga fila.

Otros llegan por primera vez, como Yusmara Villa, de origen cubano, a quien, debido a la pandemia, le han reducido sus horas de trabajo. “Soy cabeza de familia con dos hijos y me recomendaron el lugar, porque tengo una situación económica bastante difícil en este momento”, indicó.

“Con la pandemia del coronavirus, el trabajo en el banco de alimentos se ha duplicado”, dijo Flores, encargada del Banco de Comida.

“Estuvimos repartiendo alimentos de lunes a domingo y se hizo difícil, porque muchos de los voluntarios dejaron de venir temiendo por su salud. No teníamos cómo asumir la distribución sin nuestra gente. Fue entonces cuando un teniente de la policía se acercó inesperadamente a preguntarnos qué necesitábamos, y nos envió a sus muchachos para ayudarnos a repartir las despensas. Sin ellos no habríamos podido enfrentarlo”, indicó Flores.

Los oficiales de la unidad Hammocks Neighborhood Resource no solo han autorizado el apoyo al Banco de Comida, sino que entregan directamente a las casas, cajas de alimentos a unas 150 familias de la zona con problemas de transporte. “Tienen un corazón muy grande estos hombres, han sido nuestros ángeles”, dijo Flores.

Parte de las donaciones al Banco de Comida llegan de los supermercados Walmart, Fresco y Más, Costco, Publix, Winn Dixie, Sam´s Club y Target. También reciben alimentos del programa Feeding South Florida.

 

LOS ORÍGENES

Flores, quien está a cargo del Banco de Comida desde hace 26 años, dijo que constata en su propia vida el poder de la oración con una fuerza incuestionable.

Empezó el Banco de Comida recaudando fondos en “cuatro laticas” con el apoyo del P. Raúl Angulo, párroco en ese entonces de la parroquia Mother of Christ. Fueron creciendo hasta verse en la necesidad de buscar otro local, para ofrecer un mejor servicio. Se duplicaron las donaciones y en la medida que esto ocurría, aumentaban las personas que acudían a recibir las ayudas.

“Dios usa a cada persona para sus propósitos”, afirma Flores. Luego de mucho buscar almacenes, nada aparecía que fuera conveniente. Hasta que su esposo fue a trabajar por el suroeste de Kendall y vio el cartel de renta. Al día siguiente ya estaban firmando el contrato, indicó Flores.

“Todo ocurrió en el tiempo de Dios”, confiesa Flores, cerrando sus ojos verdes y mostrando una sonrisa enorme como su fe y persistencia. Los voluntarios que ayudaban a empacar y distribuir los alimentos en la parroquia se mantienen aún en el proyecto con ella. Ahora el nuevo reto es pagar los gastos de agua, teléfono, electricidad, gasolina, los camiones, los seguros y la renta. El gasto asciende a unos 14 mil dólares mensuales.

“La Arquidiócesis nos financió el primer año y luego hemos ido solicitando programas de ayuda económica que cubren un porcentaje de los gastos. Pero a través de las donaciones de personas que ven nuestro esfuerzo y se suman con aportes económicos, es que en realidad logramos mantenernos”, explica Flores.

El Banco de Comida cuenta con dos camiones frigoríferos que salen entre semana a recoger alimentos hasta las 2:30 de la tarde. Cuando llegan las donaciones, se revisa que todo esté completamente cerrado y sellado, se pesa, se clasifica, separan los alimentos perecederos de los no perecederos, las carnes se chequean y se guardan en los congeladores.

“Todo se tiene que verificar acorde a las regulaciones sanitarias que nos exigen las instituciones gubernamentales”, añade Flores.

 

Para más información

Si desea recibir alimentos o hacer un aporte económico al Banco de Comida de la Sociedad San Vicente de Paúl, puede dirigirse directamente a su local en 14205 SW 142nd Street, Miami, FL 33186.

También puede llamar a los teléfonos: 305-609-6222 o 305-282-4253. El Banco de Comida atiende los sábados alternos, desde las 5 a.m. hasta alrededor de las 3 p.m. Es necesario ir en auto para recibir las despensas.

Jossie Flores, directora del Banco de Comida de la Sociedad San Vicente de Paúl posa junto al grupo de agentes policiales que apoya cada sábado la distribución de alimentos en el almacén ubicado al suroeste de Kendall. Desde la izquierda los oficiales: Jeovanni Cruz, Leonel Cobo, Joshua Brunner, Christopher Rodríguez, el sargento Luis Medina, Phu Nguyen, el Sargento Framis Ramos, Anthony Menéndez y Jorge Guzmán.

Fotógrafo: DIANELYS RODRIGUEZ | LVC

Jossie Flores, directora del Banco de Comida de la Sociedad San Vicente de Paúl posa junto al grupo de agentes policiales que apoya cada sábado la distribución de alimentos en el almacén ubicado al suroeste de Kendall. Desde la izquierda los oficiales: Jeovanni Cruz, Leonel Cobo, Joshua Brunner, Christopher Rodríguez, el sargento Luis Medina, Phu Nguyen, el Sargento Framis Ramos, Anthony Menéndez y Jorge Guzmán.


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